Reseña del libro “El fin del Homo sovieticus” (Svetlana Aleksiévic, 2013). Editorial Acantilado, España.
José Luis Córdova. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 24/08/2026. La periodista y escritora bielorrusa Svetlana Aleksiévich (1948), quien ganó el Premio Nobel de Literatura en 2015 escribió esta crónica sobre el desmoronamiento del socialismo en la URSS y el período de transición que siguió. Es una suerte de nuevo género literario, un estilo polifónico o coral.
Son cientos de entrevistas a personas comunes y corrientes, exautoridades, campesinos, estudiantes, soldados y oficiales que vivieron los acontecimientos históricos en primera persona, una “novela de voces”, donde hablan humillados y ofendidos, stalinistas irredentos, entusiastas partidarios de la perestroika, los que se felicitaron por el triunfo del capitalismo, los que lamentan y sienten nostalgia por el anterior régimen y una inmensa mayoría silenciosa, temerosa del futuro.
Desde Dostoievski hasta Chejov, Pushkin, Tolstoi, Maiakovsky hasta Pasternak y Soljenitsin, la literatura rusa habla del “alma rusa” -que se extiende hasta ucranianos, bielorrusos, kazajos, azeríes y de otras nacionalidades- que viviera por décadas en concomitancia con guerras, temores, pobreza y hambre, junto a la esperanza, la fe en la Humanidad y por un mundo mejor para todos.
La microhistoria de una utopía contiene relatos conmovedores, irrepetibles donde se mezclan la ingenuidad, el desconocimiento, la inconsciencia y la determinación inconsulta de decisiones contingentes de órdenes superiores y motivaciones íntimas ancestrales de un pueblo multifacético que pasó el Medioevo, al zarismo, el socialismo y el capitalismo de nuestros días.
Los rusos -exsoviéticos- nunca profitaron de las libertades ni de la democracia que se muestra o mostraba desde Occidente y se enorgulleciera sanamente de ser un faro de la Humanidad, los primeros hombres en llegaron al espacio, de integrar la nación más poderosa del mundo y de mostrar una senda al futuro mejor para todos, celebrando la revolución cubana y el triunfo de Salvador Allende, en Chile.
Testimonios irrefutables, descarnados de una voluntad patriótica, hiper nacionalista -ambos términos en clave positiva- que contribuye a develar interpretaciones de los acontecimientos que llevaron a la caída del denominado “socialismo real” en Rusia y Europa del Este que vale la pena conocer, aquilatar y tomar en su mérito para considerar objetivamente los hechos acaecidos y la actualidad que vivimos.
