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Al sur de Guayaquil, donde antiguamente predominaban potreros húmedos y caminos de tierra, se consolidó con el tiempo uno de los sectores más poblados de la ciudad. Antes de constituirse en barrio y cooperativas, El Guasmo formó parte de una hacienda que perteneció a la familia Marcos.
En 1964, la Junta Militar dispuso su expropiación en el marco de la legislación de reforma agraria. Cuatro años después, durante el gobierno de Otto Arosemena Gómez, los terrenos fueron declarados de utilidad pública.
El crecimiento de Guayaquil
La expansión urbana de Guayaquil avanzó históricamente hacia el sur y el oeste. La apertura del camino que más tarde se denominaría avenida 25 de Julio facilitó la conexión con nuevas zonas y marcó una ruta de crecimiento. En la década de 1970, el auge petrolero impulsó procesos migratorios internos: miles de personas provenientes de áreas rurales llegaron a la ciudad en busca de empleo y vivienda.
En 1973, nueve familias —entre ellas antiguos trabajadores vinculados a la hacienda— ingresaron a los terrenos. Dos años después, alrededor de 300 familias se habían asentado en el sector que hoy se conoce como Guasmo Norte. Las primeras viviendas fueron construidas con materiales ligeros, como caña y zinc, en un contexto de limitada infraestructura básica.
El proceso de ocupación estuvo marcado por tensiones. En 1976, durante la alcaldía de Eduardo Moncayo Mármol, se ejecutaron desalojos en el sector. Según registros de la época, alrededor de 260 viviendas de la cooperativa Casitas del Guasmo fueron incendiadas durante el operativo. Posteriormente, surgieron organizaciones comunitarias y frentes barriales que articularon demandas relacionadas con vivienda y servicios básicos.
La venta de los terrenos
Un decreto ejecutivo —identificado como 2740— autorizó al Municipio a vender terrenos urbano-marginales a 10 sucres el metro cuadrado. Esta medida permitió avanzar en procesos de regularización y dio paso a la conformación de nuevas cooperativas, entre ellas Proletarios sin Tierra, Siete Lagos, Fertisa, Stella Maris, Reina del Quinche y Unión de Bananeros.
Con el paso de los años, el sector experimentó un crecimiento sostenido y llegó a convertirse en una de las zonas más densamente pobladas de Guayaquil.
Durante el retorno a la democracia en Ecuador, que culminó con la elección presidencial de Jaime Roldós Aguilera, el sur de la ciudad adquirió relevancia política. Dirigentes barriales y organizaciones sociales participaron activamente en procesos electorales y en la interlocución con autoridades locales y nacionales.
En 1985, el papa Juan Pablo II visitó Guayaquil como parte de su gira por Ecuador. Durante su estadía, mantuvo encuentros multitudinarios y actividades pastorales, incluyendo celebraciones religiosas en el sur de la ciudad. Su presencia congregó a miles de fieles y quedó registrada como uno de los eventos masivos más significativos de esa década en la urbe.
Los desafios del Guasmo en el siglo 21
En la actualidad, El Guasmo enfrenta desafíos relacionados con servicios públicos, seguridad y planificación urbana, aspectos comunes a zonas que crecieron de manera acelerada. Sin embargo, el sector también refleja procesos de organización comunitaria, consolidación de infraestructura y desarrollo de identidad barrial a lo largo de varias décadas.
La evolución de El Guasmo forma parte de la historia urbana de Guayaquil y del fenómeno de expansión periférica que caracterizó a muchas ciudades latinoamericanas en la segunda mitad del siglo XX.
Su transformación de hacienda rural a zona urbana densamente poblada de 500 mil personas evidencia dinámicas de migración interna, políticas de vivienda y participación comunitaria que marcaron el desarrollo del sur guayaquileño.