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El embalse Mazar desafía el estiaje en Ecuador y consolida estabilidad energética gracias al aumento sostenido de lluvias durante febrero de 2026.
Las precipitaciones fortalecen la cota del Embalse Mazar en una etapa que históricamente reduce caudales en el Austro y presiona al sistema eléctrico nacional.
Embalse Mazar registra aumento de cota y caudal en Ecuador
Entre octubre y marzo se presenta el estiaje habitual en la zona del Complejo Hidroeléctrico Paute. En este periodo disminuyen aportes hídricos y bajan niveles en los embalses estratégicos.
Sin embargo, febrero marca un giro favorable. Datos de la Unidad de Negocio Sur de la Corporación Eléctrica del Ecuador muestran que la cota promedio alcanza 2 151,52 metros sobre el nivel del mar. En enero el promedio llegó a 2 139,43 metros.
La diferencia refleja el impacto directo de lluvias intensas en zonas altas de Cuenca y en los afluentes que alimentan al embalse Mazar. Además, fortalece la regulación hídrica estratégica.
El caudal promedio de febrero alcanza 95,58 metros cúbicos por segundo. En contraste, enero registró 56 m³/s y diciembre de 2025 apenas 28,18 m³/s.
Lluvias intensas sostienen la estabilidad en Ecuador
El aumento de precipitaciones permite sostener los caudales y evita descensos pronunciados en la cota durante febrero. Así, el embalse Mazar mantiene un comportamiento estable en pleno estiaje.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología prevé lluvias de intensidad alta y muy alta en varias regiones del país hasta el 25 de febrero. Este escenario podría sostener aportes en la cuenca del río Paute.
Las proyecciones climáticas favorecen la estabilidad del embalse Mazar y refuerzan la planificación energética nacional en un periodo tradicionalmente crítico.
Clave estratégica para el sistema eléctrico de Ecuador
El embalse Mazar, ubicado entre Azuay y Cañar, constituye el reservorio más grande del sector eléctrico ecuatoriano. Tiene capacidad para almacenar hasta 410 millones de metros cúbicos de agua.
El sistema regula el flujo que alimenta en cascada a las centrales Mazar, Paute-Molino y Sopladora, integradas en el Complejo Hidroeléctrico Paute. En conjunto suman 1 700 megavatios de capacidad instalada.
Mantener niveles altos durante el estiaje reduce riesgos para la generación hidroeléctrica y aporta mayor seguridad al sistema eléctrico de Ecuador. Además, fortalece la estabilidad energética nacional.