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El alcalde Javier Pincay anunció que una sección clave de la Plaza Memorial San Gregorio estará habilitada para la realización de una misa campal el próximo 16 de abril de 2026, fecha en la que se conmemorarán diez años del terremoto de magnitud 7,8 que golpeó a la provincia.
Este espacio, concebido como un homenaje permanente a las más de 600 víctimas, avanza en su construcción y se prevé que la obra completa sea entregada en julio.
Tras un reciente recorrido junto al equipo técnico municipal, Pincay expresó su optimismo sobre el progreso de los trabajos. La prioridad actual es concluir la losa de cimentación del bloque D, uno de los cuatro que conformarán el complejo, para que esté lista en la fecha conmemorativa.
En el subsuelo de este bloque, ubicado en la intersección de las calles Pedro Gual y Ricaurte, funcionará un parqueadero vehicular que busca mejorar la circulación en el centro de la ciudad.
Una inversión de $8,7 millones
El proyecto contempla una estructura de dos pisos y un subsuelo, con espacios que combinan memoria, servicios y actividad comercial.
En el subsuelo se habilitará un parqueadero con capacidad para aproximadamente 53 vehículos, además de áreas de servicio. En el segundo nivel se prevé la construcción de 98 plazas adicionales para autos y motocicletas.
El diseño también incluye locales artesanales y espacios museísticos dedicados a la memoria del terremoto. En la planta alta funcionarán oficinas y una zona con oferta gastronómica.
La obra representa una inversión aproximada de 8,7 millones de dólares, financiados por el Comité de Reconstrucción, y se desarrolla sobre una superficie de más de 7.000 metros cuadrados.
Según información municipal, el siguiente frente de trabajo será el bloque B. Actualmente, el proyecto registra un avance del 30 % y se mantiene dentro del cronograma, por lo que se espera que entre en funcionamiento en el segundo semestre de este año.
Un terremoto que transformó Portoviejo
El 16 de abril de 2016, a las 18:58, un terremoto de magnitud 7,8 afectó gravemente a las provincias de Manabí y Esmeraldas, dejando un saldo oficial de 661 fallecidos.
Portoviejo fue una de las ciudades más impactadas. En total, 88 manzanas resultaron severamente afectadas y, seis meses después, se logró reabrir 76 de ellas, en lo que se denominó la «zona cero».
De acuerdo con el Comité de Reconstrucción, en el casco central —que incluye calles como Chile, Pedro Gual, Francisco de P. Moreira, 9 de Octubre, Ricaurte y Olmedo— se retiró la mayor parte de los cerca de 500.000 metros cúbicos de escombros generados por el desastre.