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Las autoridades de Santo Domingo anunciaron la posible reubicación de 28 familias damnificadas del asentamiento Chilachi to, tras la inundación del 20 de marzo, provocada por lluvias intensas que evidenciaron riesgos estructurales en la zona.
Zona de riesgo en Santo Domingo
El gerente de la EPMAPA Santo Domingo, Nino Sánchez, explicó que el asentamiento se encuentra en una zona vulnerable. Según indicó, por el sector atraviesa un estero que ha sido intervenido con infraestructura insuficiente.
Además, señaló que administraciones anteriores permitieron construcciones en áreas de riesgo. Esta práctica generó problemas estructurales que hoy afectan directamente a los habitantes del sector.
Por su parte, el alcalde Wilson Erazo confirmó que solicitará un informe social. El objetivo es definir la reubicación de las familias en un lugar adecuado.
Resistencia de los habitantes y condiciones actuales de la reubicación
Sin embargo, varios moradores se oponen a la reubicación. Argumentan que poseen escrituras de sus viviendas y no cuentan con alternativas habitacionales inmediatas.
En lugar del traslado, solicitan la construcción de un ducto tipo cajón. Consideran que esta obra permitiría mitigar el riesgo y permanecer en sus hogares.
Los residentes también reportan condiciones críticas. Afirman que viven en angustia constante debido a las lluvias, ya que el sector se inunda con facilidad.
Impacto de la inundación del 20 de marzo
La emergencia ocurrió alrededor de las 06:00 del 20 de marzo, cuando una precipitación de 96 milímetros en una hora superó los niveles habituales en la ciudad.
Esta intensidad provocó el colapso del sistema de drenaje. Como resultado, el agua ingresó rápidamente a las viviendas y afectó a 28 casas.
Además, los habitantes perdieron gran parte de sus enseres. Durante el evento también se reportó la muerte de dos animales domésticos.
Fallas previas y reclamos ciudadanos tras anuncio de reubicación
Los vecinos aseguraron que habían reportado fallas en el sistema de alcantarillado antes del evento. Incluso, mencionaron compromisos previos de intervención por parte de la empresa municipal.
No obstante, estas acciones no se ejecutaron antes de la emergencia. Esto provocó que el sistema no resistiera la intensidad de la lluvia.
También señalaron un posible taponamiento en una alcantarilla. Esta situación habría agravado la acumulación de agua en el sector.
Condiciones sanitarias y necesidades urgentes
Actualmente, varias familias permanecen en condiciones precarias. Algunas quedaron aisladas al otro lado del estero, lo que incrementa el riesgo sanitario.
Los moradores reportan agua estancada, malos olores y dificultades para descansar. Además, temen la aparición de enfermedades.
Tras la emergencia, el sector quedó sin agua potable, por lo que solicitan abastecimiento mediante tanqueros. También piden soluciones provisionales para el sistema de tuberías.
Las autoridades locales evalúan medidas técnicas y sociales. El informe solicitado permitirá definir si procede la reubicación definitiva.