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Cientos de fieles católicos participaron este domingo en una procesión que recorre las calles de Portoviejo, en el marco de la celebración del Domingo de Ramos.
La caminata inició en la iglesia La Merced y avanzó hacia la Catedral, en una manifestación pública de fe que congregó a familias enteras.
Manifestación de fe en las calles de Portoviejo
La procesión se realizó luego de la bendición de ramos presidida por monseñor Eduardo Castillo en los exteriores del templo. Con palmas y otras plantas en mano, los creyentes recorrieron varias calles de la ciudad hasta llegar a la Catedral, donde se desarrollará la celebración de una misa solemne.
El ambiente es de recogimiento y devoción. Los asistentes elevaron oraciones y cánticos mientras avanzaron, recordando un pasaje clave de la vida de Jesucristo, cuya entrada triunfal en Jerusalén es evocada en esta fecha.
El significado del Domingo de Ramos
El Domingo de Ramos marca el inicio de la Semana Santa, uno de los periodos más importantes del calendario litúrgico católico. Esta jornada recuerda cuando Jesús fue recibido por una multitud que agitaba ramas de palma, reconociéndolo como el Mesías.
En Ecuador, esta tradición se mantiene viva con la bendición de ramos elaborados con palma, laurel u otras plantas locales. Los fieles los conservan en sus hogares como símbolo de protección, fe y compromiso espiritual.
La celebración tiene un carácter especial: combina la alegría de la bienvenida a Cristo con la reflexión sobre el sacrificio que se conmemora en los días siguientes. Por ello, durante la liturgia también se recuerda la Pasión.
Una semana de fe y tradición
Tras el Domingo de Ramos se desarrollan los días centrales de la Semana Santa. El Jueves Santo conmemora la Última Cena; el Viernes Santo recuerda la crucifixión; el Sábado Santo es de espera, y el Domingo de Pascua celebra la resurrección de Cristo.
En ciudades como Portoviejo, estas fechas incluyen procesiones, actos religiosos y tradiciones como la fanesca, que reúnen a las familias en torno a la fe y la cultura. La participación masiva refleja la vigencia de estas prácticas.
El Domingo de Ramos no solo abre esta semana, sino que invita a la reflexión sobre valores como la humildad, la esperanza y la renovación espiritual, que siguen siendo centrales para los creyentes.