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El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal de Portoviejo definió el 8 de abril de 2026 un plan de respuesta para atender el hundimiento registrado el 3 de abril en el sector La Quebradita, parroquia San Pablo, que afectó a tres viviendas, con el objetivo de reducir riesgos y reubicar a las familias.
La Mesa Técnica 4 del COE cantonal resolvió implementar varias acciones, entre ellas la entrega de bonos de arriendo y bonos de contingencia, así como la evacuación preventiva de las familias afectadas.
Según informó Roberto Briones, director municipal de Gestión de Riesgo y Sostenibilidad Ambiental, también se ofreció alojamiento temporal; sin embargo, los habitantes han decidido permanecer en sus viviendas, pese a los daños estructurales.
El funcionario indicó que estas decisiones buscan reducir la exposición al riesgo en una zona donde el terreno presenta inestabilidad progresiva.
Gestión de ayudas y limitaciones institucionales
Briones explicó que el Municipio no tiene competencia directa para la entrega de viviendas, por lo que se gestiona el acceso a bonos de arriendo y contingencia a través del Gobierno central.
Para acceder a estos beneficios, es necesario cumplir con procesos de validación socioeconómica que están a cargo del Ministerio de Desarrollo Humano.
Como alternativa, se ha planteado que las familias afectadas puedan reubicarse en terrenos seguros por cuenta propia, con la posibilidad de recibir apoyo en materiales de construcción mediante gestiones municipales.

Intervención técnica en el área afectada
El plan de respuesta del COE de Portoviejo contempla acciones de mitigación como la demolición de estructuras colapsadas, la construcción de terrazas y la recuperación del suelo mediante revegetación.
Estas intervenciones buscan estabilizar el terreno y reducir la probabilidad de nuevos deslizamientos en el sector.
No obstante, el inicio de estos trabajos depende de la autorización de los propietarios de los predios afectados, lo que ha limitado la ejecución inmediata de las obras.
Restricciones para el uso de maquinaria
El Municipio de Portoviejo ha descartado, por el momento, el uso de maquinaria desde la parte baja del deslizamiento, debido a que podría incrementar la inestabilidad del terreno y afectar a otras viviendas cercanas.
Las autoridades consideran que una intervención inadecuada podría generar un desplazamiento mayor del suelo y agravar la situación en el sector.
Por ello, las acciones técnicas se planifican bajo criterios de seguridad y evaluación geológica.
Zona de riesgo identificada desde 2017
El sector de La Quebradita está catalogado como zona de alto riesgo desde 2017, cuando se ejecutaron procesos de reubicación de entre 15 y 20 familias.
Según el Municipio, algunas personas regresaron posteriormente y construyeron viviendas en el área, pese a las advertencias sobre la vulnerabilidad del terreno.
Además, se informó que dos de las familias afectadas no cuentan con la legalización de sus predios, lo que dificulta el acceso a ciertos beneficios estatales.
Características del hundimiento en Portoviejo
De acuerdo con los reportes, el evento alertado el 3 de abril generó un hundimiento vertical de aproximadamente 3 metros y una extensión de 1o0 metros de longitud, según los afectados.
Este movimiento del terreno afectó directamente a tres viviendas y mantiene en riesgo a otras estructuras cercanas.
Briones reiteró la necesidad de evacuación inmediata y de evitar nuevas construcciones en la zona, debido a la alta vulnerabilidad del suelo.