• 4 minutos de lectura
El caso de ‘Carolina’, quien intentó suicidarse a los 17 años en Portoviejo, refleja las dificultades de acceso a tratamientos de salud mental, debido a costos elevados y limitada cobertura pública.
Cuando tenía 17 años, ‘Carolina’ intentó quitarse la vida mediante una sobredosis de pastillas. Aunque el intento no fue fatal, evidenció un cuadro de depresión y ansiedad que había permanecido oculto durante años.
Según relató, su entorno no identificó señales de alerta. Para familiares y allegados, no existían razones aparentes para que la joven presentara problemas emocionales.
Tras el intento de suicidio, accedió a atención psicológica. En las primeras sesiones experimentó mejoras, al sentirse escuchada y acompañada durante el proceso terapéutico.
Barreras económicas en el acceso a terapia
A pesar de la disposición para continuar con el tratamiento, la joven enfrentó limitaciones económicas que impidieron sostener las sesiones.
El acceso a servicios a través de la seguridad social implicaba largos tiempos de espera, mientras que en el sector privado cada consulta superaba los 25 dólares semanales, un costo que su familia no pudo asumir de forma continua.
Dos años después, ‘Carolina’ retomó su proceso terapéutico, aunque con menor frecuencia, ajustándose a su capacidad económica.
Factores que limitan la atención en salud mental
De acuerdo con Gustavo Pisco, presidente de la fundación Génesis de Portoviejo, las limitaciones económicas y la escasa oferta pública son los principales obstáculos para acceder a servicios de salud mental.
El representante señaló que trastornos como la depresión, ansiedad y estrés afectan a la población en general, pero tienen mayor impacto en personas con recursos limitados.
Según explicó, esta realidad ha sido identificada a lo largo de más de 20 años de trabajo en atención psicológica comunitaria.
Intertítulo: Costos y duración de los tratamientos
El psicólogo clínico Roberto Cedeño, con 8 años de experiencia, indicó que el costo de las terapias varía según la formación y trayectoria del profesional.
En promedio, una consulta psicológica oscila entre 30 y 50 dólares, aunque existen especialistas con tarifas superiores. La duración del tratamiento depende de la condición clínica del paciente.
En algunos casos, los procesos requieren entre 15 y 25 sesiones, lo que representa una inversión significativa para quienes no cuentan con ingresos estables.
Cambios en la percepción sobre la salud mental
Cedeño explicó que los prejuicios sobre acudir al psicólogo han disminuido en los últimos años. Anteriormente, existía la percepción de que asistir a terapia era exclusivo de personas con trastornos graves.
Sin embargo, eventos como el terremoto de 2016 y la pandemia de COVID-19 contribuyeron a visibilizar la importancia de la salud mental en la población.
Actualmente, se desarrollan protocolos terapéuticos más breves, con el objetivo de facilitar la continuidad de los tratamientos.

Intertítulo: Oferta pública y servicios disponibles
El sistema público de salud ha incorporado atención psicológica gratuita mediante el Sistema de Atención Integral (SAI), implementado hace aproximadamente cuatro años.
En Portoviejo, este servicio se ofrece en el subcentro de salud de Andrés de Vera, según informó Rosalyn Salazar, especialista del Ministerio de Salud Pública.
Además, existen fundaciones y organizaciones que brindan atención a costos más accesibles, ampliando la oferta para la población.
Crecimiento de la demanda en salud mental
De acuerdo con datos del Ministerio de Salud Pública, la demanda de atención en salud mental registra un incremento anual aproximado del 10%.
Ante este crecimiento, las autoridades sanitarias proyectan la implementación de nuevos puntos de atención dentro del sistema SAI, con el fin de ampliar la cobertura.
Este aumento en la demanda coincide con una mayor visibilización de los problemas de salud mental y la necesidad de fortalecer los servicios disponibles.
Contexto actual
El acceso a servicios de salud mental en Ecuador combina atención pública, privada y comunitaria. Sin embargo, factores como el costo, la disponibilidad de profesionales y los tiempos de espera continúan influyendo en la continuidad de los tratamientos.
El caso de ‘Carolina’ refleja una situación que se repite en distintos sectores, en un contexto donde la demanda de atención sigue en aumento.