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El cantante y músico estadounidense Nick Jonas compartió uno de los episodios más difíciles y conmovedores de su vida personal: el nacimiento prematuro de su hija Malti, fruto de su matrimonio con la actriz Priyanka Chopra. El artista, conocido por su trayectoria en Camp Rock y como integrante de los Jonas Brothers, habló con franqueza sobre ese momento en una reciente entrevista en el podcast On Purpose (A propósito), conducido por Jay Shetty.
Malti llegó al mundo antes de lo previsto y con un peso extremadamente bajo, apenas 765 gramos, lo que obligó a los médicos a intervenir de inmediato. La recién nacida fue trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCI), donde su estado generó una profunda preocupación entre los especialistas y su familia.
Según relató Jonas, la bebé presentó complicaciones severas al nacer y tuvo que ser resucitada e intubada. «Estos ángeles de la UCI, de alguna manera, la resucitaron en ese momento, la cuidaron muy rápido, la intubaron y todo lo demás», recordó el cantante, visiblemente conmovido.
Semanas críticas en cuidados intensivos
Durante su estancia en el hospital, Malti fue sometida a varios procedimientos médicos para estabilizar su condición. Entre ellos, transfusiones de sangre y tratamientos especializados que resultaron clave para su recuperación. Jonas describió aquellos días como un periodo de miedo constante, en el que cada avance, por pequeño que fuera, se celebraba como una victoria.
El contexto de la pandemia de COVID-19 añadió una carga emocional adicional a la experiencia. Las restricciones sanitarias impidieron que ambos padres permanecieran juntos con su hija, obligándolos a organizarse para no dejarla sola.
«Como eran tiempos de COVID, mi esposa y yo básicamente hacíamos turnos de 12 horas en el hospital durante tres meses y medio», explicó el artista, al recordar la rutina que marcó ese largo periodo de incertidumbre.
Resiliencia en medio de la incertidumbre
Esa dinámica se mantuvo durante tres meses y medio, hasta que los médicos comenzaron a notar una evolución favorable en la salud de la pequeña. Malti empezó a ganar peso y a responder positivamente a los tratamientos, lo que finalmente permitió su salida de la UCI y el regreso a casa.
Hoy, cuatro años después, Nick Jonas aseguró que su hija se encuentra en buen estado de salud y lleva una vida estable junto a su familia. Para el cantante, la experiencia dejó una huella profunda y cambió por completo su forma de ver la vida.
«Cada día es un regalo, y realmente puedes sentirlo en ella, en la manera en que se comporta y en lo emocionante que le resulta todo. Espiritualmente creo que hay gratitud en ella, y es increíble», expresó.
Una experiencia que marcó a la familia
Aunque el recuerdo sigue siendo doloroso, Jonas destacó que el proceso fortaleció los lazos familiares y le permitió descubrir una nueva dimensión de amor, paciencia y fortaleza. La historia de Malti, marcada por la fragilidad de sus primeros días y su posterior recuperación, se ha convertido en un símbolo de resiliencia para el cantante y su esposa.