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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, revocó este jueves en la Casa Blanca una normativa aprobada en 2009 durante el mandato de Barack Obama, que establecía que varios gases de efecto invernadero representaban un riesgo para la salud pública, lo que permitía al Gobierno federal imponer regulaciones ambientales, especialmente en sectores industriales y automotrices.
Revocación de la normativa climática
La disposición anulada establecía que el dióxido de carbono (CO₂), metano, óxido nitroso y otros tres gases constituían una amenaza para la salud y el bienestar público. Esa determinación servía como base legal para que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) implementara límites de emisiones y estándares ambientales en sectores como el automovilístico, las refinerías y las fábricas.
Durante declaraciones a la prensa, Trump calificó la política como «desastrosa» y sostuvo que había generado impactos negativos en la industria automotriz y en los costos para los consumidores. Según indicó, la normativa había elevado los precios de los vehículos y afectado la competitividad del sector.
La revocación elimina el fundamento regulatorio que permitía establecer restricciones federales amplias sobre emisiones contaminantes vinculadas al cambio climático.
Antecedentes y marco legal
La normativa original fue adoptada tras un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos en 2007, que determinó que los gases de efecto invernadero podían ser considerados contaminantes bajo la Ley de Aire Limpio. En 2009, la EPA emitió formalmente la llamada «determinación de peligro», habilitando la regulación climática a nivel federal.
A partir de ese marco legal, el Gobierno implementó estándares de eficiencia de combustible y límites de emisiones para vehículos y plantas industriales. Estas medidas formaron parte de la política climática impulsada durante la administración Obama.
Con la decisión anunciada, la actual administración modifica de manera sustancial la estructura normativa ambiental vigente desde hace más de una década.
Política energética y compromisos internacionales
Durante su mandato, Trump ha impulsado políticas orientadas a fortalecer la producción nacional de petróleo crudo, gas natural, carbón y uranio. Además, su administración formalizó la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París sobre cambio climático.
Washington también inició el proceso para retirarse de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, organismo internacional que coordina las negociaciones multilaterales sobre reducción de emisiones.
La revocación de la normativa climática se enmarca en esta estrategia energética y regulatoria, que prioriza la producción de combustibles fósiles y la revisión de estándares ambientales federales.