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Mientras miles de turistas disfrutan de las playas y eventos del feriado de Carnaval, un equipo de trabajadores asegura que las habitaciones de hoteles estén listas para recibirlos. Camareras, amas de llaves y supervisores realizan una labor diaria de limpieza y organización que pasa desapercibida para los huéspedes, pero es fundamental para la experiencia turística.
Lourdes Hernández trabaja como recepcionista y camarera en el hotel Brisas del Pacífico, ubicado en calle 108 y avenida 102, en el sector Tarqui. El establecimiento cuenta con 11 habitaciones que alojan hasta 31 personas. Hernández explica que cada aseo es riguroso y el tiempo varía según el estado de la habitación. En promedio, entre 25 y 45 minutos, aunque puede extenderse a 60 minutos en habitaciones familiares. El proceso incluye cambio de sábanas y toallas, desinfección de baños, aspirado de pisos y ordenamiento de mobiliario.
Carmen de la Cruz, administradora de Puerto Manta Hostal, en la avenida 7 y calle 18, también señala que la limpieza e higiene son parte de la carta de presentación de este lugar que cuenta con 22 habitaciones.
Estándares de limpieza y confort
En el hotel Oro Verde, un establecimiento de cuatro estrellas con 105 habitaciones, Natali Navarrete, jefa de ama de llaves, detalla las responsabilidades del cargo: supervisar que cada detalle cumpla con los estándares de limpieza y confort. El equipo de limpieza está compuesto por diez camareros, hombres y mujeres de entre 20 y 50 años. El tiempo promedio para preparar una habitación es de 20 minutos, pero con la revisión posterior alcanza los 45 minutos. La limpieza abarca desinfección completa de baños, cambio de ropa de cama y toallas, y ajustes finales como calibración del televisor (canal CNN sintonizado y volumen en 8, según norma interna) y apertura de cortinas para que el huésped encuentre una vista panorámica hacia la playa al ingresar.

José Cedeño, supervisor del equipo, indica que cada camarero debe atender catorce habitaciones por turno, un volumen que exige organización y rapidez sin descuidar la calidad, puntualizó.
Bastante afluencia de turistas de la Sierra
Durante este feriado de Carnaval (sábado 14 a martes 17 de febrero), el Oro Verde registra ocupación total en sus 105 habitaciones. La mayoría de huéspedes provienen de Quito, Guayaquil y Cuenca, atraídos por la agenda de más de 30 actividades turísticas, deportivas y culturales organizadas por el Municipio.
Rosalín Cruz, representante del sector turístico en el ámbito de restaurantes, expresó que Manta ha tenido buena aceptación como destino en este Carnaval. «La afluencia de personas de la Sierra, principalmente, ha sido importante en los restaurantes y por ende en los hoteles también», apuntó.
Ronald Zambrano, director de Turismo del municipio de Manta, expresó que se estima que la ciudad reciba alrededor de 280.000 visitantes en estos cuatro días. Además se espera una proyección de movimiento económico que supere los 9,5 millones de dólares, inferior a los cerca de 18 millones generados en el feriado de fin de año 2025-2026, pero significativo para la reactivación local. Según datos municipales, Manta dispone de 1.385 habitaciones en hoteles, 899 en hostales, 10 en hosterías y 3 en casas de huéspedes, lo que suma 4.236 camas con capacidad para 7.921 personas.
Ana María Delgado, gerente del hotel Oro Verde Manta, puntualizó que la labor de estos empleados contribuye directamente al posicionamiento de Manta como destino preferido en la Costa ecuatoriana durante feriados. «Sin su dedicación, la percepción de limpieza y orden se vería afectada. Por ello reconocer el rol de camareras y amas de llaves resalta que la hospitalidad no solo depende de la infraestructura, sino del esfuerzo humano detrás de cada habitación preparada», subrayó.