Las intensas lluvias registradas en Guayaquil durante las últimas horas de este 20 de marzo de 2026 han generado severas afectaciones en distintos sectores de la ciudad, con calles completamente anegadas, congestión vehicular y acumulación de basura que agrava la situación. De acuerdo con reportes oficiales del ECU911, varios puntos críticos presentan acumulación de agua, lo que dificulta la movilidad.
En el sector de Sauces 5, específicamente en la intersección de Antonio Parra y Gabriel Roldós, hay una calle completamente cubierta por agua lluvia, lo que evidencia el colapso del sistema de drenaje en esta zona. Esta situación se repite en otros sectores del norte de la ciudad, donde las precipitaciones han superado la capacidad de evacuación pluvial.
Asimismo, en el sector Orquídeas, entre las calles 33 y 34, se reporta acumulación de agua que impide el tránsito normal de vehículos y peatones. Estas condiciones se han vuelto recurrentes durante la temporada invernal.
A esto se suma la situación en la vía a Daule, a la altura diagonal de Indulac, donde las lluvias han provocado inundaciones que afectan directamente la circulación vehicular. Conductores reportan retrasos considerables y complicaciones para desplazarse hacia zonas industriales y residenciales.
Basura y falta de recolección agravan la emergencia
Además de las lluvias, la acumulación de basura en sectores como Sauces ha empeorado el panorama. Vecinos denuncian que la falta de recolección oportuna ha provocado que los desechos bloqueen alcantarillas y sumideros, lo que impide el flujo adecuado del agua.
Como consecuencia, se han generado inundaciones más severas y persistentes, acompañadas de malos olores que afectan la calidad de vida de los habitantes. Esta problemática no es nueva, pero se intensifica en épocas de lluvias, cuando el sistema de drenaje se vuelve aún más vulnerable.
Los residentes han manifestado su preocupación ante la posibilidad de enfermedades derivadas de estas condiciones, ya que el agua estancada y la basura acumulada pueden convertirse en focos de infección. Por ello, exigen acciones inmediatas por parte de las autoridades municipales.
En este contexto, expertos han señalado que la combinación de lluvias intensas, deficiente manejo de residuos y falta de mantenimiento en el sistema de alcantarillado crea un escenario crítico que requiere intervención urgente.
Congestión vehicular se extiende por toda la ciudad
Las lluvias también han generado un impacto directo en el tránsito vehicular. La ATM reporta congestión en múltiples arterias principales de la ciudad, lo que complica la movilidad de miles de ciudadanos.
Entre las vías más afectadas se encuentran la avenida Francisco de Orellana, la avenida de las Américas, la avenida Narcisa de Jesús y la avenida Benjamín Rosales. En estos sectores, los vehículos avanzan lentamente debido a la acumulación de agua sobre la calzada.
Asimismo, se registra congestión a lo largo de la Vía Perimetral, una de las rutas más importantes para el transporte de carga y conexión interurbana. La situación ha generado retrasos significativos y ha incrementado los tiempos de traslado.
En el kilómetro 14 de la vía a Daule, la acumulación de agua ha provocado un cuello de botella que agrava el tráfico en horas pico. Conductores reportan largas filas y tiempos de espera prolongados, lo que evidencia la magnitud del problema.

Riesgos adicionales por marea alta y emergencias reportadas
A la problemática de las lluvias se suma un factor adicional: la marea alta. Según información de Segura EP, la ciudad se encuentra en un nivel de marea de 5.22 metros, lo que dificulta el drenaje natural del agua acumulada.
Este fenómeno incrementa el riesgo de inundaciones, especialmente en sectores cercanos a ríos y esteros, donde el agua no puede evacuarse con normalidad. Por ello, las autoridades han solicitado a la ciudadanía mantenerse alerta y tomar precauciones.
Además, se han reportado emergencias puntuales como la caída de un árbol en Samanes 1, específicamente en la avenida Francisco Rizzo. Este tipo de incidentes refleja el impacto de las condiciones climáticas sobre la infraestructura urbana.
Antecedentes y vulnerabilidad de la ciudad
Guayaquil ha enfrentado históricamente problemas relacionados con inundaciones durante la temporada invernal. La ubicación geográfica de la ciudad, sumada a su cercanía con cuerpos de agua y su topografía, la convierten en una zona vulnerable.
En años anteriores, informes de entidades oficiales han señalado la necesidad de mejorar el sistema de drenaje pluvial y fortalecer las políticas de manejo de residuos. No obstante, las lluvias actuales evidencian que aún existen brechas importantes.
Además, el crecimiento urbano desordenado ha incrementado la presión sobre la infraestructura existente, lo que dificulta la gestión eficiente del agua lluvia. Esta situación requiere planificación a largo plazo y una inversión sostenida.
Por otro lado, la ciudadanía también juega un papel clave en la prevención, especialmente en lo relacionado con la disposición adecuada de desechos, ya que la basura es uno de los principales factores que agravan las inundaciones.
Llamado a la prevención y acciones urgentes
Frente a este panorama, las autoridades han reiterado el llamado a la población para que adopte medidas preventivas, como evitar circular por zonas inundadas, mantener limpios los alrededores de sus viviendas y estar atentos a los reportes oficiales.
Asimismo, se recomienda especial precaución en sectores cercanos a ríos y esteros debido al riesgo de desbordamientos, especialmente en momentos de marea alta. La prevención es clave para reducir el impacto de estos eventos.
Expertos coinciden en que es necesario implementar soluciones integrales que incluyan mejoras en la infraestructura, campañas de concienciación ciudadana y una gestión eficiente de los servicios básicos.