Quienes nos hemos sentido honrados con la amistad del Dr. Universi Zambrano Romero, compartimos alborozados la alegría de la sociedad bahieña, que celebró conjuntamente con sus familiares los noventa años de su nacimiento, el pasado 17 de febrero.
Llegar a esa meta es privilegio de los bendecidos; no se diga llegar en plenitud de facultades intelectuales como para continuar aportando, para bien nacional, con sus preclaros pensamientos. Pero es también una fecha especial para el Ecuador, pues uno de sus hijos predilectos ha transitado durante tanto tiempo con la misma gallardía, verticalidad, patriotismo y espíritu de servicio, reflejados en todos sus actos públicos y en un impecable comportamiento privado, ejemplo para la actual generación y las futuras, aquilatando en él al sabio maestro de incansables enseñanzas, entregadas además con fervor en diferentes universidades del mundo.
Ahora, ya retirado en la hermosa Bahía de Caráquez, disfrutando con toda justicia de la tranquilidad y encanto de su entorno, se estimula más su espíritu creativo, expresado en colaboraciones que se publican en varios medios del país, que se suman a poemas y libros propios de su superior intelecto y formación académica, que, lejos de haberse adormecido por el paso de los años, se agudizan en la profundidad de sus análisis sobre los problemas acuciantes del mundo.
No cesaremos en catalogar con los más altos calificativos su acompañamiento a la formulación de propuestas para superar los graves problemas que paralizan el crecimiento agrícola, que con exquisita conciencia ha sabido formular al haber sugerido la cruzada emprendida a favor del banano y plátano, evitando su desaparición por impactos de enfermedades catastróficas, solidarizándose con patriotismo desbordante.
Desde esta columna de criterios agrarios, le deseamos muchos años de vida a Universi y que siempre guíe la opinión del pueblo campesino en defensa de sus derechos.
Ecuador rinde homenaje a un ciudadano brillante, fuera de serie, acérrimo defensor de libertades, de los derechos humanos, de la justicia social y del cambio social democrático, reflejados en su largo accionar desde las embajadas de países amigos y en sus contribuciones intelectuales que se leen con avidez.