• 4 minutos de lectura
Agentes de la Policía Nacional ejecutaron el operativo «Libertad 193» en las provincias de Manabí y Santo Domingo de los Tsáchilas, logrando la captura de cinco personas implicadas en el delito de extorsión. La intervención se originó tras la denuncia de un comerciante de Pedernales, quien era amenazado con el pago de 5.500 dólares para no atentar contra su integridad y la de su familia. El operativo incluyó allanamientos en viviendas y en el Centro de Rehabilitación Social (CRS) de Santo Domingo, con el fin de desmantelar la estructura criminal que operaba mediante llamadas y mensajes de WhatsApp.
Persecución y amenazas en Manabí
La tranquilidad del empresario del cantón Pedernales terminó el lunes pasado cuando su teléfono celular se convirtió en la herramienta de acoso de un grupo delictivo. A través de la aplicación WhatsApp, los extorsionadores iniciaron una serie de contactos agresivos exigiendo un pago inmediato de 5.500 dólares. Los delincuentes utilizaban una táctica de intimidación psicológica basada en el manejo de información personal detallada sobre los movimientos de la víctima y sus parientes.
Este método de recopilación de datos privados tiene como objetivo principal anular la capacidad de reacción del afectado, generando una sensación de vulnerabilidad extrema. Según el relato de la víctima ante las autoridades, los delincuentes amenazaban con atentar contra sus propiedades y la vida de sus seres queridos si no se cumplía con la transferencia económica solicitada de manera inmediata.
Coordinación de la Unidad Antiextorsión
Ante la gravedad de las amenazas, equipos especializados de la Unidad Antisecuestros y Extorsión (UNASE) de Manabí y Santo Domingo iniciaron una labor de inteligencia coordinada. Las investigaciones técnicas permitieron rastrear el origen de las comunicaciones hasta el circuito Juan Eulogio, ubicado en la provincia de los Tsáchilas. La operación, denominada «Libertad 193», se estructuró para intervenir de forma simultánea en varios puntos estratégicos.
Durante la noche del viernes, las fuerzas del orden no solo inspeccionaron inmuebles, sino que extendieron el operativo al Centro de Rehabilitación Social de Santo Domingo. Este tipo de intervenciones en centros penitenciarios busca neutralizar posibles conexiones entre personas privadas de la libertad y colaboradores externos que ejecutan la logística de las extorsiones.
Detenciones y evidencias recolectadas
Como resultado del despliegue policial, se logró la detención en flagrancia de cinco ciudadanos, quienes presuntamente formaban parte de la cadena de custodia y comunicación de la red criminal. Los capturados fueron identificados como Mirian Viviana E. P. (35), Stefanie Julieth P. F. (26), Katty Jessenia R. R. (42), Veronica Valeria P. F. (27) y Paul Alejandro P. F. (28).
En el sitio de las detenciones, la Policía incautó seis teléfonos celulares, elementos que constituyen la evidencia física central del caso. Estos dispositivos serán sometidos a peritajes técnicos por parte de criminalística para verificar si desde ellos se emitieron los mensajes y llamadas que mantenían bajo zozobra al comerciante de Pedernales.

Lo han detenido 10 veces y sigue en andanzas
Entre los aprehendidos destaca Paul Alejandro P. F., quien, a sus 28 años, presenta un extenso historial delictivo que refleja una carrera criminal persistente. Los registros oficiales del sistema judicial ecuatoriano indican que el ciudadano ha sido procesado previamente por 10 delitos distintos, lo que eleva el perfil de peligrosidad de la organización desarticulada.
Su historial incluye causas por múltiples robos, tenencia ilegal de armas, receptación y, de manera más alarmante, un proceso por secuestro registrado en febrero de 2023. La vinculación de sujetos con antecedentes graves en casos de extorsión subraya la necesidad de una intervención judicial rigurosa para evitar la reincidencia de estas personas en delitos en las provincias de Manabí y Santo Domingo.
Prevención y canales de denuncia
Los agentes policiales hicieron un llamado a la ciudadanía para no ceder ante las presiones de los grupos delictivos. La recomendación oficial ante cualquier intento de extorsión bajo la modalidad de «vacunas» o amenazas directas es no realizar depósitos de dinero ni transacciones bancarias, ya que esto fomenta la continuidad del delito.
La Policía enfatizó que la denuncia inmediata es la herramienta más efectiva para que unidades como la UNASE puedan actuar. Se recordó a la población que pueden comunicarse de forma segura al 1800-DELITO (335486), donde se garantiza la confidencialidad de la información para dar inicio a los protocolos de protección y captura de los responsables.