• 3 minutos de lectura
El secuestro y asesinato de Anthony Guilberth Jaya Coloma, estudiante de 24 años de Ciencias Políticas en la Universidad Central del Ecuador, es investigado por las autoridades como un caso vinculado a estructuras del crimen organizado que operan en Quito. El hecho ocurrió tras una exigencia de rescate de USD 200.000, según el relato de familiares de la víctima.
El inicio del caso
De acuerdo con la reconstrucción realizada por familiares, los hechos comenzaron la tarde del 7 de enero de 2026.
Ese día, alrededor de las 17h00, Anthony habría recibido una llamada de un hombre a quien conoció semanas antes durante un concierto.
Según el testimonio de sus allegados, el sujeto le pidió dinero argumentando una emergencia.
El joven, que no contaba con efectivo, reunió aproximadamente USD 480 rompiendo sus alcancías y acordó entregarlos en un restaurante ubicado en el sector de la avenida Colón, en Quito.
Inicialmente pensaba trasladarse en taxi, pero el hombre le habría insistido en que acudiera en su motocicleta.
Antes de salir de su vivienda, el estudiante indicó a su familia que regresaría pronto, pero no volvió a su domicilio.
Exigencia de rescate
Horas después, durante la madrugada, a las 03h15, la familia recibió un video enviado desde el teléfono del joven.
Según su testimonio, en las imágenes aparecía rodeado por varios hombres armados, quienes exigían USD 200.000 por su liberación en un plazo de dos horas.
Tras recibir el mensaje, los familiares acudieron a la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida (Dinased) y a la Unidad Antisecuestros y Extorsión (Unase) para denunciar el hecho.
Durante las primeras diligencias, se rastrearon posibles ubicaciones relacionadas con el caso, entre ellas un local de tatuajes y viviendas en el sur de Quito y en el sector de Ponciano.
Además, se detectaron movimientos bancarios realizados con las tarjetas del estudiante, información que fue identificada con apoyo del ECU 911.
En el proceso de investigación también se identificó a varias personas presuntamente vinculadas al grupo delictivo «Los Lobos».
Hallazgos durante la investigación
El caso tuvo un nuevo desarrollo cuando la Fiscalía procesó a un adolescente por robo con resultado de muerte, en un hecho registrado días después en el sector de Guamaní, al sur de la capital.
Según las investigaciones, el menor estaría relacionado con la organización criminal mencionada.
Posteriormente, el 12 de enero, la Policía halló en ese mismo sector una camioneta robada que contenía restos humanos y panfletos firmados por esa organización.
De acuerdo con los familiares, los restos de Anthony habrían sido identificados mediante huellas dactilares.
Sus allegados sostienen que el desmembramiento habría sido utilizado como mecanismo de presión para exigir el pago del rescate.
Perfil de la víctima
Según sus familiares, Anthony Jaya no registraba antecedentes penales.
Era estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad Central del Ecuador y practicaba deportes de combate como wushu y artes marciales mixtas (MMA).
También habría obtenido campeonatos nacionales en competencias realizadas en Cuenca y Ambato, además de recibir una mención honorífica por su desempeño académico.
Debido a preocupaciones por su seguridad, la familia del joven se encuentra actualmente fuera del país.
Mientras tanto, las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar responsabilidades en este caso, considerado uno de los hechos violentos recientes que ha generado conmoción en Quito.