En días pasados, el ingeniero agrónomo Jimmy Miranda Galarza asumió el cargo de gerente de la sucursal de BanEcuador en Portoviejo, lo cual constituye un verdadero acierto institucional porque se trata de un técnico de enorme experiencia en la agricultura manabita, conocedor a carta cabal de sus problemas y de las aspiraciones de los agricultores y ganaderos de la zona. Además, acredita amplios conocimientos financieros aplicables al sector.
El régimen ha desarrollado una amplia cobertura promocional a través de las líneas crediticias que maneja BanEcuador, con suficientes fondos para proyectar un auténtico desarrollo agropecuario y forestal provincial, y nuevas propuestas dirigidas a favorecer las actividades microempresariales de la mujer manabita. Por ejemplo, está el sugestivamente denominado Crédito Emprende Violeta, diseñado para la mujer independiente y emprendedora, con muchas facilidades, por un monto de hasta cinco mil dólares y una tasa de interés menor a dos dígitos. Se trata de una cantidad muy apropiada para pequeñas empresarias, amas de casa o madres solteras para iniciar una actividad productiva efectiva, rentable y útil al sostenimiento familiar
Con esa misma inspiración se ha creado un producto crediticio con un enfoque social hasta por 250.000 dólares, con nivel de interés del 7 % y a siete años plazo, que abrirá un horizonte de mayor amplitud a más desafiantes retos productivos. En este punto, cabe mencionar que la institución bancaria estatal tiene a disposición de los agricultores diversas líneas que no son utilizadas a plenitud, a veces por falta de gestión de los ejecutivos que lideran las instituciones crediticias, a los que les falta la apertura suficiente para superar los obstáculos que presenta una tramitología generalmente engorrosa o el cumplimiento de requisitos que teóricos instructivos señalan.
La calidad humana del ingeniero Miranda, demostrada en las diferentes funciones públicas que le ha tocado cumplir, lo muestra como poseedor de un especial criterio de eficiencia y solución de los inconvenientes que la compleja actividad agropecuaria involucra, superables con un trato adecuado, afable y con absoluta comprensión de las labores del sector.
El cumplimiento de sus deberes ha sido demostrado desde la dirección provincial del Ministerio de Agricultura, en una similar gerencia en el cantón Vinces o desde la asesoría legislativa, donde ha dejado huellas de trabajo y de servicio a la comunidad.