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La Policía detuvo a una pareja que supuestamente está implicada en un delito de extorsión. Ocurrió el viernes 14 de marzo de 2026, alrededor de las 13:00, cuando miembros de la Unidad Nacional Antisecuestros y Extorsión (UNASE) de la Policía llevaron a cabo un operativo en Manta, provincia de Manabí.
La acción resultó en la aprehensión en flagrancia de dos ciudadanos presuntamente vinculados al delito de extorsión contra una profesional de la salud.
Los detenidos
Los aprehendidos son Daniela Lisbeth M. P. (27 años) y Bryan Aldair B. S. (29 años), quienes no registran antecedentes penales según información oficial preliminar. La investigación se inició tras denuncia presentada el 11 de marzo de 2026, por amenazas que incluían exigencia de pago de 3.000 dólares para evitar daños a la vida, integridad física o bienes de la víctima.
La víctima, una profesional de la salud residente en Manta, comenzó a recibir mensajes extorsivos desde el 11 de marzo de 2026. Los remitentes demandaban el pago de 3.000 dólares a cambio de no ejecutar atentados contra su persona, su integridad o sus bienes.
El amedrentamiento
Para reforzar el amedrentamiento, adjuntaban fotografías del domicilio y del lugar de trabajo de la afectada, evidenciando una aparente vigilancia previa.
Este patrón —uso de comunicaciones digitales con pruebas de seguimiento físico— es recurrente en casos de extorsión telefónica o virtual que afectan a sectores productivos y profesionales en Manabí.
Ejecución del operativo
Tras la denuncia formal, agentes de la UNASE Manabí activaron labores de inteligencia y técnicas especializadas de investigación. Estas permitieron identificar a los presuntos responsables y obtener elementos para la intervención judicial.
El 14 de marzo de 2026, se ejecutó un allanamiento en la ciudad de Manta, culminando con la captura en flagrancia de los dos ciudadanos mencionados. La operación forma parte de la estrategia institucional contra delitos de secuestros y extorsiones, enmarcada en los operativos serie «Libertad» que mantiene la Policía en el 2026.
Indicios recaudados
Durante el procedimiento, los agentes levantaron dos terminales móviles (teléfonos celulares) como indicios materiales relevantes. Estos dispositivos fueron ingresados bajo cadena de custodia y serán sometidos a pericias técnicas para extraer información relacionada con los mensajes extorsivos, fotografías enviadas y posibles registros de comunicaciones con la víctima.
La Policía Nacional enfatiza que estos elementos serán analizados por peritos especializados para fortalecer la imputación en el proceso judicial correspondiente.
En manos de las autoridades
Los aprehendidos fueron trasladados de inmediato ante las autoridades competentes —Fiscalía y juzgado de turno— para la realización de la audiencia de calificación de flagrancia. En dicha diligencia se resolverá la legalidad de la aprehensión, la posible vinculación al delito tipificado en el Código Orgánico Integral Penal (artículos relacionados con extorsión) y las medidas cautelares a aplicarse.
Hasta el momento, no se han difundido detalles adicionales sobre el resultado de la audiencia ni sobre posibles medidas sustitutivas o prisión preventiva, respetando el debido proceso y la presunción de inocencia.