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Las carreras clandestinas de motos en la vía del exaeropuerto han activado la preocupación entre los habitantes del sector, quienes denuncian el peligro que representa el acceso abierto a esa zona, sobre todo en las noches. Vecinos alertan sobre los riesgos de permitir libre circulación en este tramo y exigen medidas para recuperar la tranquilidad y seguridad en el área.
Juana Mieles, residente en la zona desde hace más de cuatro décadas, expresó que la presencia de motos circulando a cualquier hora perturba a quienes transitan, en especial durante la noche, cuando los ruidos y la velocidad suelen generar miedo entre los caminantes. Relató que algunas noches, incluso de madrugada, se han visto sorprendidos por el paso inesperado de motos, situación que califica como «peligrosa tanto para los conductores como para los peatones».
La preocupación no se limita solo a las motos, que también circulan a toda velocidad en horas del día, tal como se evidencia en videos grabados por los vecinos. También han notado que, tras la colocación de la primera piedra para la creación de la Vía Transversal Tres (VT3), hay accesos al exaeropuerto que quedaron abiertos, permitiendo que no solo motociclistas, sino también autos ingresen libremente. Esto genera incertidumbre sobre quién utiliza la vía y para qué fines. Algunos vecinos incluso reconocen que han entrado ocasionalmente a la zona para actividades recreativas, como trotar o andar en bicicleta, pero insisten en que estas acciones deben tener horarios definidos y respetar la tranquilidad de los residentes.
Respuesta municipal y operativos de control
Santiago Fonseca Briones, director de Seguridad y Control Territorial, confirmó que los piques clandestinos y usos indebidos del exaeropuerto han sido motivo de acciones concretas por parte del Municipio de Portoviejo. Explicó que, ante la proliferación de carreras nocturnas y actividades no autorizadas, la administración utilizó maquinaria pesada para bloquear accesos, mediante zanjas y montículos de tierra.
Fonseca reconoció la dificultad de ejercer un control total en el lugar, ya que las intervenciones generan opiniones divididas: hay quienes apoyan el cierre estricto por cuestiones de seguridad, mientras otros desean ingreso libre para actividades familiares o deportivas.
El director recordó que se han realizado operativos en coordinación con la Policía Nacional y el Ejército, sobre todo durante fines de semana, cuando la incidencia de carreras clandestinas es mayor. En uno de estos controles se logró detener a dos personas implicadas en una persecución dentro del área.
Sin embargo, Fonseca resaltó que muchas veces la clandestinidad y la extensión del terreno complican el monitoreo en las noches. «Normalmente las acciones ilícitas ocurren cuando nuestro personal ya no está en el sitio, a altas horas de la madrugada», señaló.
El futuro del área con la construcción de la VT3
Con el inicio de la nueva avenida VT3, se prevé que uno de los principales accesos utilizados para ingresar al exaeropuerto quedará cerrado y restringido. Cada vez que se abre una vía transversal se instala un cerramiento que reduce las zonas expuestas a ingresos no autorizados. Esto, según Fonseca, permite disminuir el tramo susceptible a carreras clandestinas, aunque no las elimina por completo.
El área a controlar se reducirá a unos 600 metros, cifra menor en comparación con el pasado, facilitando la tarea de vigilancia y control. El municipio, indicó Fonseca, continuará con los operativos y, cuando sea necesario, incluso reforzarán las mallas y cerramientos para impedir ingresos ilegales, aunque admitió que muchas veces son los propios ciudadanos quienes sabotean las barreras para mantener accesos clandestinos.
Las autoridades aseguran que las tareas de seguridad se mantendrán en el exaeropuerto y sus alrededores, buscando un equilibrio entre el acceso comunitario y el control de actividades riesgosas.