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Un padre y su hijo fueron asesinados en el interior de su propio negocio, ubicado en la cooperativa Venecia, al sur de Guayaquil. El ataque ocurrió momentos después de que la familia Trujillo abriera las puertas de su taller de motocicletas. Según las primeras indagaciones y testimonios recogidos en el sitio, el hecho violento estaría presuntamente relacionado con el cobro de extorsiones, modalidad delictiva conocida localmente como «vacunas».
Testigos presenciales informaron que sujetos desconocidos llegaron a pie hasta el establecimiento y abrieron fuego de manera directa contra las víctimas. Los peritos de Criminalística que acudieron a la escena recolectaron al menos siete indicios balísticos de calibre nueve milímetros. Durante la incursión armada, la madre de la familia logró sobrevivir tras refugiarse en la parte posterior del local comercial.
Buscan identificar a los responsables
Inmediatamente después del atentado, familiares y vecinos socorrieron a los heridos, trasladándolos a casas de salud cercanas. Sin embargo, minutos más tarde se confirmó el deceso de ambos ciudadanos debido a la gravedad de los impactos recibidos. La Policía Nacional acordonó el área del taller para el levantamiento de evidencias e iniciar las investigaciones que permitan identificar a los responsables.
La noticia ha generado consternación entre los habitantes del sector, quienes conocían a las víctimas como personas solidarias y trabajadoras. Residentes de la cooperativa Venecia indicaron, en declaraciones para medios locales, que el propietario no tenía conflictos personales, lo que refuerza la teoría de una represalia por el impago de cuotas extorsivas.
«Sí, es por ‘vacuna’. El señor no se metía con nadie, era una persona muy solidaria», señaló una vecina que prefirió mantener el anonimato por seguridad. En la zona, la familia era identificada afectuosamente por el vecindario como «los colombianos«, debido a su origen.
Tragedia de padre e hijo sacude al sur de Guayaquil
Tras el doble homicidio, el taller de motos fue cerrado indefinidamente por los allegados de las víctimas, quienes han evitado dar declaraciones oficiales a la prensa por temor a represalias. Los agentes de la Dinased se encuentran revisando las cámaras de seguridad del sector para establecer la ruta de escape de los sicarios.
Este suceso marca una nueva tragedia irreversible en el sur de Guayaquil, una de las zonas más afectadas por la inseguridad y el accionar de grupos delictivos dedicados a la extorsión de pequeños y medianos comercios durante este 2026.