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Un tribunal dictó sentencia condenatoria contra Michael Alberto N. T., declarándolo autor directo del delito de tráfico ilícito de drogas a alta escala. Tras analizar las pruebas presentadas por la Fiscalía, el tribunal impuso una pena de doce años y ocho meses de cárcel. Además, del pago de una multa equivalente a cuarenta salarios básicos unificados.
El hecho ocurrió el 9 de julio de 2025 en el sector Ficoa de Ambato, cuando el procesado fue aprehendido durante un operativo policial con 490 gramos de marihuana en su poder.
Audiencia de juicio
Durante la audiencia de juicio, el fiscal del caso detalló que el procedimiento se ejecutó en la intersección de la avenida Los Guaytambos y la calle Las Delicias, en el sector Ficoa de Ambato. Servidores policiales realizaban un operativo de control rutinario cuando interceptaron al procesado, quien se movilizaba en una motocicleta.
En una maleta que llevaba consigo se hallaron 490 gramos de marihuana. Fiscalía sustentó su acusación con un conjunto de pruebas testimoniales, periciales y documentales. Entre los elementos presentados destacan los testimonios de los agentes aprehensores, el acta de pesaje de la sustancia, el informe pericial químico que confirmó la presencia de cannabis (marihuana).
Pena de cárcel
El Tribunal valoró que estos elementos probaron tanto la materialidad de la infracción como la responsabilidad penal directa de Michael Alberto N. T., lo que motivó la imposición de la pena correspondiente a la escala establecida en la normativa penal ecuatoriana para este tipo de conductas.
En Ecuador, el delito de tráfico de drogas está tipificado en el Código Orgánico Integral Penal (COIP). La calificación en alta escala depende de las cantidades y circunstancias específicas establecidas en las tablas de la normativa vigente, que consideran factores como el peso de la sustancia y el propósito de comercialización.
Microtráfico
La provincia de Tungurahua, con Ambato como su principal urbe, ha registrado en los últimos años diversos operativos policiales orientados a desarticular redes de microtráfico de drogas.
Controles vehiculares y peatonales en sectores como Ficoa, centro y periferias de la ciudad forman parte de las estrategias de prevención y represión del delito.