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La británica Sarah Mullally asumió este miércoles como arzobispa de Canterbury, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el cargo, durante una ceremonia en la catedral de Canterbury, en el Reino Unido.
Durante su primer sermón, Mullally hizo un reconocimiento explícito a las víctimas de situaciones vinculadas a fallos dentro de la Iglesia anglicana, subrayando la necesidad de mantener un compromiso con la verdad y la justicia.
En su intervención, señaló que las víctimas y supervivientes deben ser recordadas en todo momento, destacando la importancia de actuar con compasión y responsabilidad institucional.
El acto de investidura se realizó en la Catedral de Canterbury, con la presencia de autoridades religiosas y miembros de la realeza británica, entre ellos los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina.
Mensaje institucional
Mullally enfatizó que la Iglesia no debe minimizar el dolor de quienes han sido afectados por acciones, omisiones o fallos dentro de sus propias estructuras.
En su discurso, insistió en la necesidad de reconocer los errores cometidos y de fortalecer las acciones para prevenir situaciones similares en el futuro.
Además, destacó que en un contexto global marcado por conflictos, también es necesario atender el sufrimiento que se encuentra dentro de las propias comunidades.
Referencias internacionales
La nueva arzobispa también hizo mención a situaciones de conflicto en distintas regiones del mundo, incluyendo Ucrania, Sudán y Birmania, al referirse a las víctimas de guerras y crisis humanitarias.
Durante su intervención, pidió mantener oraciones constantes por quienes atraviesan estas situaciones, como parte del rol espiritual de la Iglesia en escenarios de crisis.
Contexto del nombramiento
Sarah Mullally se convierte en la arzobispa número 106 de Canterbury, el cargo más alto dentro de la Iglesia de Inglaterra.
Asume el puesto tras la dimisión de su antecesor, Justin Welby, en 2024, quien dejó el cargo en medio de críticas por la gestión de un caso de abusos.
Antes de su nombramiento, Mullally se desempeñaba como obispa de Londres desde 2018, y previamente fue obispa de Crediton, en la diócesis de Exeter.