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A pocos días de concluir marzo de 2026, la alcaldesa de Manta, Marciana Valdivieso, anunció que el Municipio ingresará al Concejo Cantonal el proyecto de ordenanza que regulará la recaudación de la Tasa de Recolección de Basura. La medida busca establecer un mecanismo definitivo tras la decisión nacional de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) de dejar de incluir este rubro en sus planillas desde enero de 2026.
Valdivieso explicó que el equipo técnico municipal, con apoyo de una consultoría especializada, ya entregó los informes necesarios. Se optó por una solución compartida: la recaudación se realizará tanto a través de la EPAM —en la facturación de agua y alcantarillado— como en las ventanillas municipales del GAD de Manta.

Del cobro con CNEL al plan piloto municipal
Hasta diciembre de 2025, la tasa se cobraba junto con la planilla eléctrica de la CNEL, lo que permitía al Municipio recibir alrededor de 500 mil dólares mensuales. Esta modalidad facilitaba el pago masivo y garantizaba un flujo estable para financiar la recolección de desechos sólidos en la ciudad.
Tras la terminación unilateral del convenio con la CNEL, el municipio implementó un plan piloto desde enero de 2026. Los ciudadanos han pagado directamente en ventanillas municipales, a través de la Manta App, el Portal Ciudadano y puntos autorizados, manteniendo valores promedio basados en los consumos promedios de los últimos seis meses. Este esquema temporal buscaba evitar la interrupción del servicio de aseo urbano.
Ahora, con el estudio técnico concluido, se propone un sistema dual más estructurado. La planilla de la EPAM incluirá la tasa de manera explícita en la boleta de agua y alcantarillado, mientras las ventanillas municipales funcionarán como canal complementario. La alcaldesa manifestó optimismo: «Tenemos una expectativa bastante grande de poder llegar a la misma cifra con la recaudación compartida», es decir, recuperar los 500 mil dólares mensuales que se percibían anteriormente, expresó.
Transparencia en el cobro y debate en el Concejo
Sobre la forma de facturación, Valdivieso detalló que en la boleta de la EPAM aparecerá de manera clara y separada el valor correspondiente a la tasa de recolección de basura, junto con los rubros de agua y alcantarillado. No se trata de un cobro oculto ni de un aumento arbitrario, sino de un ítem visible que permitirá a los usuarios identificar fácilmente su contribución.
La concejal Diana Flores, por su parte, enfatizó la importancia del debido proceso. «Cualquier decisión referente a la Tasa de Recolección de Basura tiene que ser llevada al Concejo Cantonal, debatida y aprobada por el concejo», señaló. Hasta el momento, según Flores, el proyecto no ha sido socializado con los ediles, por lo que pidió que se maneje con total transparencia. «Esperemos que lleguen y que lo socialicen con nosotros para nosotros darlo a conocer a la ciudadanía», agregó.
Flores recordó que ya se cumplieron los tres meses del plan piloto y que el tema debió resolverse con mayor anticipación. Además, cuestionó que aún no se haya entregado a los concejales un reporte detallado de cuánto se ha recaudado en ventanillas durante este período, información que solicitarán para tener «las cuentas claras».
Impacto presupuestario y necesidad de reforma
El cambio en la recaudación también tiene implicaciones fiscales. Flores advirtió que el presupuesto aprobado para 2026 contemplaba ingresos por Tasa de Recolección de Basura por alrededor de 6,2 a 6,5 millones de dólares anuales, monto que ya estaba distribuido en gastos. «Incluso en esto no fuimos sabios al aprobar un presupuesto cuando ya sabíamos, desde septiembre, que el gobierno había tomado la decisión», criticó la concejal, quien no votó a favor de ese presupuesto.
Una vez aprobada la nueva ordenanza, será necesario reformar el presupuesto para ajustar las proyecciones de ingresos y garantizar la sostenibilidad del servicio de recolección, que es fundamental para mantener la limpieza, el orden y la salubridad pública en Manta, sugiere la concejal Flores.