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Con misas, confesiones y procesión, así arranca la mayor celebración del calendario litúrgico católico. Se trata de la Semana Santa, un tiempo de reflexión y penitencia para los fieles, en los que se recuerda la pasión, muerte y resurrección de Jesús.
Néstor Suárez, párroco del Santuario La Merced de Portoviejo, anunció que las actividades comenzaron oficialmente el sábado 28 de marzo con un foro cuaresmal y la Santa Misa de vísperas. El cronograma inicia el Domingo de Ramos, este 29 de marzo, con la celebración de siete eucaristías y una procesión. El recorrido arrancará a las 08h30 desde el Santuario La Merced hasta la Catedral Metropolitana Jesús el Buen Pastor, donde se realizará la bendición de los ramos por parte de monseñor Eduardo Castillo.
A lo largo de la semana, la parroquia La Merced ofrecerá horarios extendidos de confesiones y meditaciones. Entre los actos centrales se encuentran la Misa de la Cena del Señor el Jueves Santo (19h30), el viacrucis parroquial el Viernes Santo (09h00) y la vigilia pascual el Sábado Santo (20h00).
Sobre el sentido de estas celebraciones, Suárez enfatizó la importancia de la participación ciudadana en este tiempo de recogimiento. «Es una semana de reflexión, de mucha meditación. Vamos a convocar y animar a toda la comunidad en general para que participe desde el inicio de esta Semana Santa hasta la Resurrección», manifestó el sacerdote. La jornada concluirá el Domingo de Pascua, celebrando el triunfo de la vida sobre la muerte con misas programadas desde las 07h00 hasta las 19h30.
Un domingo que mueve el comercio
La fe católica también alcanza al sector comercial de flores y arreglos. En varias florerías de Portoviejo, los vendedores se prepararon hasta con tres días de anticipación para tener listos los tradicionales arreglos de bambú y palma cica que se utilizan en el Domingo de Ramos.
Carlos Piedrahíta, comerciante local, explica que el ingenio ha sido clave para mantener las ventas. «Antes se usaba el ramo de palma, pero como es nido de pajaritos, de periquitos, dejaron de cortarlo. Entonces nosotros inventamos algo con estas palmas cicas o el bambú, que es lo que más busca la gente», señaló Piedrahíta, quien destaca que el bambú se ha convertido en el producto estrella de la temporada. En su local, el precio de cada unidad oscila entre los 0,50 y 0,75 centavos.
Los comerciantes han diseñado una oferta que se ajusta a todos los presupuestos, permitiendo que la fe sea accesible para toda la comunidad. Karina Carranza, representante Arteflor, detalla que la jornada del domingo es la de mayor demanda este mes.»Tenemos arreglos básicos, centros de mesa y palmas tipo cruz, que quedan muy elegantes. Ayudamos al cliente con arreglos desde $1.00, $1.50 o $2.00, acorde a su presupuesto», afirmó Carranza, subrayando que la venta de crisantemos y unidades individuales de palma también incrementa para las visitas a los camposantos.
Significado de los días de la Semana Santa
La Semana Santa se inaugura con el Domingo de Ramos, que conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, un evento que transita de la aclamación popular al inicio del camino hacia la Cruz. Los días subsiguientes profundizan en el drama humano y divino: el Lunes Santo se centra en la Unción en Betania; el Martes Santo invita a la meditación sobre las flaquezas humanas ante la traición de Judas y la negación de Pedro; y el Miércoles Santo recuerda la conspiración del Sanedrín, marcando el punto de no retorno en la entrega del Redentor.
En los tres días siguientes, el rito alcanza su mayor solemnidad:
- Jueves Santo: Se celebra la institución de la Eucaristía en la Última Cena y el mandato del amor fraterno. Es, además, un día de unidad eclesial con la Misa Crismal y la bendición de los santos óleos.
- Viernes Santo: Día de estricto ayuno y abstinencia. La liturgia se centra en la Adoración de la Cruz y el rezo del Vía Crucis, rememorando el sacrificio supremo y la muerte de Jesús. El silencio y la sobriedad dominan el culto.
- Sábado Santo: Una jornada de silencio sepulcral y oración contemplativa. La Iglesia acompaña la Soledad de María en la espera del cumplimiento de la promesa.
La conmemoración culmina con el Domingo de Pascua de la Resurrección. Este es el día de mayor trascendencia teológica, pues celebra el triunfo definitivo de la vida sobre la muerte. La Resurrección constituye el pilar dogmático de la fe cristiana y el cierre glorioso de la Semana Mayor.