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Las Fuerzas Militares de Colombia ejecutaron una nueva ofensiva contra las estructuras dedicadas al narcotráfico en la frontera sur del país, específicamente en el municipio de Ipiales, departamento de Nariño, muy cerca del límite con Ecuador. La intervención combinó despliegues terrestres y aerotransportados, lo que permitió acceder a una zona rural de difícil ingreso.
Como resultado de la operación, fue localizado y destruido un laboratorio clandestino utilizado para el procesamiento de clorhidrato de cocaína, ubicado en la comunidad El Callejón. El complejo ilegal funcionaba como un punto clave dentro de la cadena logística del narcotráfico transnacional.
Inteligencia militar y acción aérea
El comandante de la Vigésima Tercera Brigada del Ejército colombiano, Juan José Guzmán, señaló que la acción fue posible gracias a labores previas de inteligencia militar, que permitieron identificar el sitio exacto donde operaban grupos armados dedicados a actividades ilícitas.
Durante el operativo, efectivos del Ejército y de la Policía Nacional arribaron al lugar mediante helicópteros y vehículos tácticos, asegurando el área antes de proceder a la destrucción controlada de la infraestructura ilegal. «Estas operaciones buscan debilitar las capacidades criminales que operan en la frontera con Ecuador», indicó Guzmán.
Más de 440 kilos de droga listos para salir
Por su parte, el comandante de la Policía de Nariño, Jairo Urrea Rozo, confirmó que en el laboratorio se encontraron más de 440 kilos de clorhidrato de cocaína listos para su distribución. De acuerdo con las autoridades, el cargamento tenía como destino inicial Ecuador, desde donde sería enviado por vía marítima hacia mercados internacionales.
El valor del alcaloide incautado supera los 600.000 dólares en territorio colombiano; sin embargo, su precio se duplicaría al ingresar a Ecuador y podría cuadruplicarse en rutas hacia Centroamérica y Estados Unidos.
Golpe a economías criminales
Las autoridades destacaron que la incautación y destrucción del laboratorio representa un impacto significativo para las economías ilícitas de organizaciones criminales con nexos internacionales. Además de la droga, se inutilizaron equipos, insumos químicos y estructuras empleadas para el procesamiento del alcaloide.
Según información oficial, este resultado se suma a otras operaciones recientes en el departamento de Nariño, elevando a más de una tonelada la cantidad de cocaína incautada en la última semana en esta franja fronteriza.
«Se trata de un esfuerzo institucional para cerrar corredores del narcotráfico y negar espacios a las estructuras ilegales que financian la violencia en la región», enfatizó Guzmán.
Proceso judicial en marcha
Todo el material incautado fue puesto a disposición de las autoridades competentes para su respectiva judicialización, mientras continúan las operaciones militares en la frontera colombo-ecuatoriana para frenar el avance del narcotráfico y las organizaciones armadas que operan en esta zona estratégica.