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Ecuador enfrenta una emergencia nacional climática por el invierno que ha cobrado la vida de 15 personas entre enero y marzo del presente año. La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos reportó que más de 76 mil ciudadanos sufrieron impactos por los eventos adversos.
Ante el complejo escenario, el Gobierno Nacional mantiene activa una declaratoria de emergencia nacional para coordinar la respuesta inmediata en las zonas más críticas. Hasta la fecha, las autoridades técnicas han registrado 2.109 incidentes relacionados directamente con las lluvias intensas en casi todos los cantones del territorio.
Impacto en infraestructura y personas
La mayor carga de daños materiales se concentra actualmente en el sector de la vivienda con 20.685 casas con afectaciones parciales. El reporte técnico contabiliza 137 estructuras totalmente destruidas y más de 6.000 personas en condición de damnificadas a escala nacional.
Según se ha dado a conocer, existen trece alojamientos temporales activos donde 80 familias reciben asistencia humanitaria y refugio seguro por parte de las entidades estatales. Por otro lado, la red vial estatal registra 48 kilómetros impactados y treinta y dos puentes colapsados que dificultan la movilidad interna.
La afectación sectorial también incluye a las unidades educativas con 835 centros que presentan algún tipo de daño en su estructura funcional. Asimismo, el sector salud reporta 33 establecimientos afectados, lo cual compromete la atención médica en las parroquias rurales más vulnerables. Debido a la magnitud de los desbordamientos, se han perdido más de 8.000 hectáreas de cultivos en las provincias del litoral.
Alerta por nuevas precipitaciones
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología emitió la advertencia número 20 que prevé tormentas eléctricas y ráfagas de viento muy fuertes para los siguientes días.
El organismo técnico pronostica un incremento de lluvias en la región amazónica, específicamente en las provincias de Sucumbíos y Napo. Mientras que, en el interior del litoral, incluyendo Esmeraldas y Santo Domingo, se recibirá precipitaciones de una intensidad bastante considerable. Esta condición climática inestable se mantendrá vigente hasta el próximo miércoles 01 de abril según los datos oficiales de la entidad.
Los principales riesgos identificados por los expertos incluyen la acumulación de agua en las vías y posibles deslizamientos en zonas montañosas. Provincias de la sierra como Pichincha y Cotopaxi deben mantener una vigilancia estricta ante el peligro de nuevos movimientos de masa.
Por otro lado, la crecida de los ríos en la Amazonía podría generar inundaciones repentinas en los sectores poblados cercanos a las riberas. En conclusión, la población debe seguir las recomendaciones de los organismos de socorro para evitar tragedias durante los días de mayor relevancia.