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La Red de Educomunicadores llevó a cabo un bingo comunitario que reunió a vecinos de todas las edades en el barrio María Auxiliadora. La actividad, liderada por jóvenes formados en educomunicación, buscó no solo entretener, sino principalmente generar espacios de encuentro, diálogo y solidaridad en el sector.

La iniciativa forma parte de las acciones que esta red viene impulsando desde hace varios años para promover la comunicación participativa y el empoderamiento comunitario. Silvia Almeida Macías, técnica del proyecto Educomunicadores, señaló que el bingo se concibió como una herramienta lúdica que permite reunir a la gente alrededor de un objetivo común, rompiendo la rutina y fomentando el sentido de pertenencia.
Un espacio de encuentro y participación vecinal
El bingo comunitario se desarrolló en un ambiente festivo y familiar, con premios donados por comerciantes locales y vecinos. Familias enteras participaron activamente, desde niños hasta adultos mayores, lo que generó un ambiente de integración intergeneracional poco común en las dinámicas urbanas actuales. La actividad contó con el apoyo la unidad educativa José de Anchieta Fe y Alegría #3, líderes del sector, mientras que el municipio apoyó con la logística (carpas y sillas).
Los educomunicadores aprovecharon la ocasión para conversar con los asistentes sobre temas relevantes del barrio, como el cuidado de espacios públicos, la prevención de riesgos y la importancia de organizarse colectivamente. Esta combinación entre diversión y reflexión es característica del trabajo de la red, que ha recibido acompañamiento de organizaciones como CIESPAL y Grupo FARO para fortalecer sus capacidades.
En el barrio María Auxiliadora, conocido por iniciativas de mingas y rescate de espacios públicos, este tipo de actividades refuerza el tejido social y abre puertas a nuevas formas de organización comunitaria. Los jóvenes educomunicadores actúan como facilitadores, utilizando herramientas comunicacionales para visibilizar las necesidades y potencialidades del sector, destacó Almeida.
Educomunicación al servicio del desarrollo comunitario
La Red de Educomunicadores de María Auxiliadora surge como respuesta a la necesidad de que los propios habitantes cuenten sus historias y lideren procesos de cambio. A través de talleres, producciones audiovisuales y actividades como este bingo, los jóvenes promueven una comunicación horizontal que empodera a la comunidad.
Sonia Tigua, moradora, expresó que actividades similares como mingas para el cuidado del barrio y proyectos de rescate de escalinatas y espacios públicos, han fortalecido al sector, involucrando a sus miembros. «El bingo se enmarca en esta línea: no es solo una jornada recreativa, sino una estrategia para que permitan sostener otras iniciativas educativas, culturales o de prevención en el sector», apuntó.
La actividad también sirvió para visibilizar el trabajo silencioso que realizan estos jóvenes, muchos de ellos formados en proyectos de educomunicación por la paz. «Combinamos creatividad, compromiso social y el uso estratégico de la comunicación para generar cambios reales en el territorio», puntualizó Almeida.