«Las nobles virtudes que dan a la raza y al ego un sentido». Inicio de la primera estrofa del Himno al Deporte, que debería ser obligatoriamente coreado en todo acto deportivo por los asistentes. La práctica del deporte, tan venida a menos, es política de Estado, como consta en la Ley del Deporte; sin embargo, no se la está ejecutando debidamente, posiblemente por desconocimiento de la ley o por desmerecimiento de esta.
Analizando las ventajas que conlleva el deporte, este educa conscientemente más allá de la competición desde la niñez, al cultivar valores como la disciplina y habilidades sociales tales como el respeto, el trabajo en equipo y la perseverancia; además, fortalece dimensiones físicas, cognitivas y emocionales, mejora la salud, reduce el estrés y promueve la convivencia armónica.
Desde la vieja escuela se han integrado actividades lúdicas, deportivas y recreativas en la formación integral de los niños. Era muy común observar, dentro de las horas destinadas a clases, espacios donde los maestros se divertían junto a sus estudiantes ejecutando danzas, deportes, juegos tradicionales, rondas y teatro. Tales actividades, hoy denominadas pausas activas, fomentaban la socialización, la creatividad y la actividad física; con ellas se inventaban reglas propias sin necesidad de tecnología, que hoy ocupa gran parte del tiempo. Sin desmerecer la tecnología actual, cuando es bien utilizada, integra herramientas digitales, recursos multimedia y plataformas que dinamizan y personalizan el aprendizaje, potenciando la labor del docente. Asimismo, es un recurso que facilita la investigación y la ampliación de conocimientos.
El deporte y las actividades lúdicas recreativas deben seguir incluyéndose en cada una de las asignaturas como parte integral de la formación de los educandos. Si deseamos ciudadanos con una visión más humana, es necesario sumarse a estas prácticas. Como ejemplo, tenemos clubes ecuatorianos cuyos integrantes son considerados de élite internacional, evidenciando una formación en conocimientos y valores basada en sus habilidades deportivas.
La Ley Orgánica del Deporte, Educación Física y Recreación regula, promueve y desarrolla las actividades deportivas, físicas y recreativas, estableciendo normas para mejorar la condición física poblacional y garantizar derechos relacionados con la salud, la educación y el deporte. Que no quede en papeles, sino que se ejecute correctamente.