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Las ventas en Portoviejo alcanzaron USD 1.226 millones en 2024, ubicando al cantón como el tercero con mayor volumen dentro de Manabí, solo por detrás de Manta y Montecristi. Este resultado confirma su peso dentro de la dinámica comercial provincial y su rol como eje económico de servicios.
Sin embargo, el análisis comparativo revela una brecha que no puede pasar inadvertida. Mientras Portoviejo es uno de los cantones líderes en número de unidades productivas y actividad comercial, la facturación promedio por empresa se situó en USD 69.648, cifra que está por debajo del promedio provincial de USD 118.330. Este indicador ubica al cantón en posiciones medias dentro del ranking provincial.
Portoviejo está en el noveno lugar de los cantones con mayor volumen de venta por empresa. Por encima de él se encuentran Jaramijó, Montecristi, Junín, Pedernales, El Carmen, Manta, Tosagua y Santa Ana.
Empresas pequeñas, fortaleza o debilidad de la economía de Portoviejo
Si bien Portoviejo tiene una alta cantidad de unidades productivas, la mayoría son empresas pequeñas, lo que hace que la cuota cantonal en el mercado sea alta, en cifras totales, pero baja en promedio.
Jaramijó, el cantón que lidera este indicador, supera los USD 983.000 por empresa, impulsado por su cercanía con Manta y su desarrollo industrial. Montecristi y Manta también destacan por su estructura productiva orientada a actividades de mayor escala, como la manufactura y la logística.
El economista Jorge Zambrano señala que la diferencia en el tipo de empresas marca la brecha entre Portoviejo y otros cantones como los del eje Manta-Montecristi-Jaramijó. Mientras la capital manabita es comercial, administrativa y agropecuaria, en Manta, Montecristi y Jaramijó se mueve gran parte de la actividad industrial de la provincia, lo que consolida a este conglomerado como líder en la producción.
Este comportamiento confirma que las ventas de Portoviejo se sostienen más en el volumen agregado que en el tamaño o la productividad individual de las empresas. Es decir, existe una amplia base empresarial, pero con menor capacidad de generación de ingresos por unidad económica.
El ingeniero comercial José Antonio Campos, docente universitario, destaca que Portoviejo es una ciudad de consumo y no de producción, por lo que se crean muchos comercios pequeños que no reflejan un volumen mayor de ventas.
¿Qué es lo que más se vende en Portoviejo?
El Plan de Fomento Productivo de Manabí explica parte de esta diferencia. La provincia mantiene una economía dominada por el sector terciario, especialmente comercio y servicios, mientras el sector industrial y de transformación aún presenta limitaciones en varios territorios .
En este contexto, Portoviejo se posiciona como un centro administrativo, comercial y de servicios. Sectores como comercio, educación, salud y administración pública concentran gran parte de su actividad económica. De hecho, la actividad que lidera la economía cantonal es la enseñanza, con el 26,2 por ciento. Esto significa que de cada cien dólares invertidos en Portoviejo, 26 van a la educación.
Esta estructura económica favorece la generación de empleo y dinamiza el consumo, pero limita el crecimiento de empresas con alto valor agregado.
La economía de la capital manabita representa el 21,15% del valor agregado bruto provincial, según las cifras del Banco Central del Ecuador.
El eje Manta-Montecristi-Jaramijó muestra una mayor presencia industrial. El puerto de Manta, la actividad pesquera y la industria manufacturera han impulsado mayores niveles de productividad y facturación por empresa. Este efecto de arrastre territorial ha beneficiado especialmente a cantones cercanos, como Jaramijó, que registra uno de los mayores crecimientos en indicadores económicos.

La atomización de los negocios
Las ventas de Portoviejo, en este escenario, reflejan una fortaleza clara: una base empresarial amplia y activa. No obstante, también evidencian una debilidad estructural vinculada a la atomización de negocios y la menor escala productiva. Es decir, hay más negocios pero de menor inversión. Este patrón es consistente con datos del INEC, que señalan que gran parte del tejido empresarial ecuatoriano está compuesto por micro y pequeñas empresas.
Los expertos opinan que el reto para fortalecer las empresas en Manabí, especialmente en Portoviejo, pasa por impulsar procesos de innovación, encadenamientos productivos y mayor industrialización. El propio plan provincial propone estrategias como el fortalecimiento de cadenas de valor, el impulso a la marca «Hecho en Manabí» y la mejora de infraestructura productiva para elevar la competitividad.