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A menos de tres semanas para el inicio del nuevo ciclo escolar, pautado para el 4 de mayo, los pasillos de la zona comercial del Nuevo Tarqui en Manta están extrañamente vacíos. Este panorama de baja afluencia contrasta con la dinámica de años anteriores, cuando el pago del décimo solía impulsar las compras tempranas para los estudiantes. Durante la mañana de este jueves 9 de abril de 2026, la realidad es de una esporádica cotización por parte de los clientes, pero con pocas transacciones concretas, generando una mezcla de expectativa y tensión entre los comerciantes.

La sensación generalizada entre quienes han invertido «bastante» en el stock escolar es de un inicio de temporada incierto. Madelaine Lucas, vendedora de uniformes en el local A1-11, que comenzó a exhibir sus productos a finales de marzo, resume la situación: las ventas «todavía no hay». Sin embargo, la fe de los comerciantes se mantiene firme. Ellos esperan que el panorama cambie «en el transcurso de la semana que viene». Sergio Alca, distribuidor de calzado Venus y Bunky, refuerza este optimismo, esperando que en este fin de semana las ventas «vayan mejorando».
La realidad del bolsillo y la cotización silenciosa
El comportamiento de los usuarios es la señal más clara de la dificultad económica que atraviesa la ciudad. Los clientes «andan ya viendo, cotizando» y es «pura cotización, nada más».
La dueña del local comercial ubicado en el pasaje 101 local A1-12 detalló que desde hace unos 15 días las personas se acercan a preguntar precios, y algunos «van comprando poco a poco, no todo, porque dicen que no les alcanza». Esta dinámica de compra fraccionada está directamente ligada a los problemas de liquidez, especialmente por la falta de pago de sueldos y los décimos, según Irma Prado, vendedora de calzado en el local A2 Esquinero.

Ana María Mera, madre de familia, resaltó la difícil situación de varios hogares. «Habemos muchas madres solteras y la falta de ingresos ha complicado las compras», dijo. En su caso, el año pasado no pudo enviar a su hijo a la escuela por dos semanas al inicio de clases porque no tenía el uniforme. Este año, ella está comprando por partes. «Hoy le voy a comprar una camiseta, la otra semana otra. Y así zapatos poco a poco le completaré lo que necesita mi hijo», contó.
Oferta variada con alzas puntuales
A pesar de la lentitud en las ventas, la oferta en el Nuevo Tarqui es completa, abarcando desde uniformes hasta mochilas, zapatos, ropa interior escolar y más.
En vestimenta, los locales tienen uniformes de todos los colegios y tallas. Los más buscados son de las instituciones 4 de Noviembre, 23 de octubre, Manta, Técnico, Pedro Balda, Olga Patricia, Porvenir, Paquisha y la Unidad Educativa Girón. Los precios de referencia para las prendas inician con las camisetas polos a $10 y camisetas de educación física entre $7 y $8, con descuentos si los clientes llevan más prendas.

En el rubro calzado, la situación de precios es mixta. Hay locales que venden marcas como Venus, Bunky y los nacionales cocidos. Un zapato nacional cocido ha incrementado entre $0.50 y $0.75 centavos respecto al año pasado debido al alza de la materia prima. Las tallas pequeñas de calzado nacional se venden entre $13 y $14, mientras que el calzado de marca es considerablemente más caro, con un Venus pequeño a $25 y el zapato «típico» colegial Bunky, alcanzando los $29, una subida notable desde los $25 del año pasado.
Por otro lado, Sergio Alca, comerciante de zapatos Venus y Bunky, asegura mantener sus precios de la temporada anterior, ofreciendo un zapato escolar Venus (tallas 39 al 45) a $33. Mientras que el zapato del colegio Manta se vende a $27, dijo.

En cuanto a las mochilas, Jimmy Moreira del local M&M (Pasaje 107 y local 103) ofrece opciones desde $10 hasta $25, destacando que las de «calidad buenísima» salen a $25. Moreira menciona que, si bien el precio ha subido, en su caso solo incrementó $0.50 por mochila, ofreciendo descuentos a los padres que adquieren dos o tres unidades. Para él, la calidad es clave, ya que una mochila más cara asegura la duración del año completo.
Petición al Municipio
Los comerciantes, además de la mejora económica general, esperan una acción coordinada por parte de la Municipalidad. Solicitan que se organice una programación especial que ayude a atraer a potenciales compradores a la zona, donde ya existe seguridad y una administración en contacto con los dirigentes, dijo Alca.
Pese a la baja afluencia actual y la tendencia de los clientes a solo «comparar precios en todos lados», la expectativa de reactivación es la fuerza que mantiene abiertos los locales, como lo afirma Jimmy Moreira. «Los comerciantes no perdemos la fe de que las ventas mejoren, reactivando una temporada que hasta ahora se ha definido por la espera», subrayó.