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Los transportistas del país, liderados por Fernando Ortiz, presidente de la Confederación Ecuatoriana de Transporte Pesado (Confetrape), plantearon crear un corredor logístico seguro entre Guayas, Los Ríos y Santo Domingo, tras el aumento de robos, secuestros y violencia en carreteras, pese a operativos y medidas como el toque de queda.
Transportistas alertan sobre inseguridad en rutas críticas
El gremio de transportistas advierte un repunte de la violencia en vías estratégicas. La situación afecta principalmente al eje Santo Domingo-Quevedo-Guayas.
Fernando Ortiz aseguró que el toque de queda no dio resultados en el transporte pesado. Según explicó, la delincuencia reorganizó sus horarios y mantuvo sus operaciones.
Además, señaló que los ataques se concentran en zonas identificadas. Entre ellas, el paso lateral de Quevedo y tramos como El Empalme, Balsar, Palestina y Santa Lucía.
Transportistas proponen corredor logístico seguro
Ante este escenario, los transportistas impulsan un corredor logístico trinodal. Este abarcaría Guayas, Los Ríos y Santo Domingo, considerados puntos críticos.
La propuesta incluye intervención en vías secundarias. Según Ortiz, estos caminos permiten la fuga rápida de grupos delictivos tras los asaltos.
También plantean el uso de tecnología. Entre las medidas figuran drones, sistemas de monitoreo digital y vigilancia aérea permanente.
El proyecto contempla instalar destacamentos fijos. Estos operarían con apoyo de Policía y Fuerzas Armadas en puntos estratégicos de la vía.
Críticas al sistema judicial y cifras preocupantes
Los transportistas cuestionan la efectividad del sistema judicial. Ortiz afirmó que las detenciones no se traducen en sanciones firmes.
Indicó que, hasta diciembre de 2025, se registraron cerca de 4.700 detenciones por delincuencia organizada. Sin embargo, menos de 400 casos avanzaron con procesos firmes.
Según el dirigente, esta situación permite que los detenidos regresen a las calles. Esto, dijo, alimenta un ciclo constante de violencia en carreteras.
Además, denunció que los conductores enfrentan amenazas. Por ello, evitan presentar denuncias formales tras los delitos.
Impacto directo en transportistas y economía
El impacto sobre los transportistas resulta crítico. Los conductores sufren secuestros y extorsiones durante los ataques.
En varios casos, los delincuentes exigen pagos por el vehículo, la carga y la liberación del conductor. Este proceso genera pérdidas económicas severas.
Luego del rescate, los transportistas enfrentan trámites judiciales. Estos incluyen retención de vehículos para investigaciones, lo que prolonga el perjuicio económico.
El dirigente indicó que hace años el sector pierde unidades diariamente. Aunque la cifra ha variado, el problema persiste en niveles preocupantes.
Transportistas insisten en acciones urgentes
El gremio de transportistas insiste en la necesidad de acciones concretas. Entre ellas, presencia permanente de fuerzas de seguridad en puntos críticos.
Ortiz afirmó que la vigilancia actual resulta intermitente. Según dijo, los controles duran pocas horas y no logran disuadir a los delincuentes.
También cuestionó la falta de resultados de iniciativas anteriores. Por ejemplo, los convoyes de seguridad no funcionaron en la mayoría de rutas.
Esto se debe al alto flujo vehicular. Se estima que cerca de 18.000 vehículos circulan a diario en la vía Santo Domingo-Guayaquil.
El sector llegó a perder entre ocho y diez vehículos diarios en los momentos más críticos. Aunque la cifra ha variado, actualmente se registran entre dos y cuatro unidades robadas cada día. Esta situación refleja la persistencia del delito en las vías, especialmente en corredores estratégicos donde operan grupos de delincuencia organizada.
Finalmente, se confirmó que autoridades y gremios acordaron nuevas reuniones. Estas se realizarán en Santo Domingo para definir acciones concretas.