El Estado no es una abstracción producto de un contrato social. El Estado moderno es resultado de una forma de ordenamiento político originado en Europa a partir del siglo XIII, sobre la base de presupuestos y motivos específicos de la época.
Por ello, cabe preguntarse cómo impactó la colonización europea en la formación del Estado en América Latina. En este sentido, hay cuatro elementos que deben ser considerados: 1) demografía, 2) recursos básicos, 3) características de su desarrollo, 4) aspectos ecológicos.
En lo que respecta al primer numeral, puede afirmarse que la población de América Latina estuvo sujeta a un intenso proceso de europeización, sin dejar de tener una composición heterogénea; en sí, las estructuras económicas y políticas de los países latinoamericanos resultaban insuficientes para generar una homogeneización. Las élites de América Latina aspiraban a educarse y tener gustos propios de la cultura europea. Hasta donde pudieron, trataron de replicar las instituciones de Europa, y esto último incluye la variable institucional-política: el sistema democrático liberal. Al incrementarse las organizaciones estatales como una forma de dominación, tal situación podría explicar su debilidad institucional estructural y el surgimiento de los caudillismos y la presencia de revoluciones antisistema. En este sentido, América Latina tuvo muchas «modernidades».
En el segundo aspecto, cabe destacar la existencia de una diversa gama de metales preciosos que financiaron la expansión europea en los siglos XIX y XX, generando un impulso a la industrialización europea. Sobre el tercer punto, el desarrollo de América Latina ha demostrado una imbricación recurrente con Europa, Estados Unidos de América y sus instituciones. En relación con el numeral cuarto, cabe considerar el intercambio histórico de especies de plantas y animales entre Europa y América Latina, y su influencia en el sistema agroalimentario local y mundial.
¿Qué es lo prioritario, productivo o improductivo de una economía? Eso depende de los valores con que se juzgue una situación determinada. Todo Estado moderno debe organizarse no solo para controlar su territorio y sus recursos económicos, sino también —lo más importante— para gubernamentalizar a los diferentes sujetos populares y construir una nación viable.
El mundo ideado por los libertarios, neoliberales y por el socialismo nunca ha existido ni existirá. Acertaron en unos aspectos y fallaron en otros. La mayor falla originaria consiste en no comprender la dimensión histórico-temporal del Estado como elemento fundamental para el desarrollo social.