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La escudería Ferrari ha iniciado el desarrollo de un motor con relación de compresión variable o aumentada, según informaciones procedentes de Italia publicadas el 5 de febrero de 2026. El objetivo es igualar o superar la supuesta ventaja que Mercedes obtendría con su unidad de potencia para las regulaciones de 2026, aunque la implementación se orientaría principalmente hacia 2027.
El reglamento técnico de la FIA para 2026 establece una relación de compresión máxima de 16.1 en el motor de combustión interna, una reducción desde el 18.1 anterior, destinada a facilitar la entrada de nuevos fabricantes y alinear el rendimiento con los combustibles sostenibles. Sin embargo, se ha generado controversia porque el motor Mercedes —y posiblemente Red Bull Powertrains— lograría alcanzar hasta 18.1.
Escudería Ferrari dio luz verde a modificaciones
Esa marca se alcanzaría en condiciones de operación caliente, gracias a la dilatación térmica de componentes o soluciones como microcámaras o bielas especiales, mientras que las verificaciones de la FIA se realizan en frío o a temperatura ambiente. La escudería Ferrari, convencida de que la FIA no modificará la medición ni prohibirá esta interpretación decidió avanzar en su propio desarrollo hace varias semanas.
El director técnico de motores de la escudería Ferrari, Enrico Gualtieri, habría dado luz verde a modificaciones sustanciales en la unidad de potencia, enfocadas en lograr una compresión dinámica. Una de las vías exploradas sería el uso de bielas con alto coeficiente de dilatación térmica para compensar la expansión por calor y mantener o incrementar la compresión efectiva. Las fuentes indican que este avance se proyectará para la temporada 2027.
Rendimiento en pruebas y comunicaciones internas
Mientras tanto, Ferrari no renunciaría a continuar las discusiones con la FIA sobre la legalidad de las soluciones rivales, aunque prioriza el desarrollo técnico propio.La polémica surgió tras observaciones de rendimiento en pruebas y comunicaciones internas, donde se estima que el aumento de compresión podría generar entre 5 y 15 caballos adicionales de potencia, dependiendo de la implementación y el combustible.
Equipos como Mercedes defienden que sus diseños cumplen estrictamente el reglamento, mientras rivales buscan claridad en las mediciones en caliente. Este movimiento de la escudería Ferrari forma parte de su estrategia para recuperar terreno en el apartado de motores, tras años de dependencia y ahora con mayor control interno en la producción de componentes clave. La FIA continúa evaluando el tema en reuniones con fabricantes.