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El jueves 12 de febrero de 2026, el gobernador del Guayas, José Arévalo, ordenó el retiro inmediato de una tarima instalada en el Malecón Simón Bolívar, en Guayaquil, por una emergencia activa y riesgos de aglomeración, aunque la marcha prevista a las 15:00 se realizó.
El funcionario comunicó la decisión mediante su cuenta oficial en la red X. Explicó que la prioridad era proteger a la población y facilitar el trabajo de bomberos y policías. La estructura se colocó para una concentración convocada por concejales cercanos al alcalde Aquiles Álvarez, detenido el 11 de febrero por el caso Goleada. La marcha buscaba expresar respaldo político.
Retiro de la tarima por protocolos de seguridad
Arévalo señaló que solicitó a la Intendencia General de Policía activar protocolos para desmontar la tarima de forma segura. El retiro se ejecutó antes del inicio de la movilización. El gobernador escribió: «Con una emergencia activa en el centro de Guayaquil, la prioridad es una sola, la seguridad de nuestra gente. No se pueden tomar decisiones que generen aglomeraciones». Añadió que se debía actuar con responsabilidad.
También afirmó: «He dispuesto el retiro inmediato de la tarima instalada en la Av. Malecón». La medida buscó despejar la vía y mantener libre el perímetro operativo. La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos se pronunció sobre la planificación del evento. Su titular, Carolina Lozano, calificó como «inaceptable» instalar una estructura cerca del incendio.
Lozano indicó: «Generar posibles aglomeraciones en una zona cercana a un evento en desarrollo contradice los principios básicos de la gestión de riesgos». Pidió priorizar la protección ciudadana. El centro mantuvo un perímetro de seguridad de 200 metros alrededor del edificio Multicomercio, donde el Cuerpo de Bomberos realizó labores de enfriamiento tras el colapso parcial de torres.
La marcha avanzó pese al retiro
Pese al desmontaje de la tarima, la marcha en Guayaquil inició a las 15:00 en el Parque Centenario. Los asistentes caminaron por la avenida 9 de Octubre hacia el Malecón. Cerca de las 16:00, los manifestantes se concentraron frente al Palacio de la Gobernación. La Policía resguardó el sector con vallas y personal desplegado en varios puntos.
Tatiana Coronel, alcaldesa subrogante; Raúl Chávez, asambleísta; y Fiorella Icaza, esposa de Álvarez, hablaron desde el balde de una camioneta que funcionó como tarima improvisada. Las banderas celestes y blancas marcaron la concentración. La gente se agrupó alrededor del vehículo y escuchó los discursos. No se registraron enfrentamientos directos.
Chávez afirmó: «La persecución tiene nombre y apellido, se llama Aquiles Álvarez». También sostuvo que, según su criterio, «no existe ni democracia ni libertad». Coronel cuestionó que, en medio de la crisis de seguridad, «se persiga a la oposición en lugar de perseguir a los criminales». Reiteró su respaldo al alcalde.
Contexto y balance de la jornada
El incendio estructural del edificio Multicomercio mantuvo activos a los equipos de emergencia durante el día. Las autoridades coordinaron cierres viales y control de tránsito. La decisión de retirar la tarima se enmarcó en esas acciones preventivas. El Gobierno provincial sostuvo que debía evitar obstáculos y concentraciones cerca del área operativa.
No obstante, la gente acudió a la marcha pese al retiro de la tarima. La movilización avanzó hasta el Palacio Municipal y luego se dispersó de forma gradual. El centro de Guayaquil recuperó el flujo vehicular al final de la tarde. La Policía mantuvo vigilancia mientras los participantes se retiraban sin incidentes mayores.
Las autoridades reiteraron que las medidas buscaron reducir riesgos. El evento dejó evidencia de coordinación entre seguridad y organización ciudadana en un día de tensión política.