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La belleza natural y el potencial turístico de la zona rural de Manta se ven ensombrecidos por una creciente y alarmante problemática: la mala disposición de la basura, que ha llevado a la proliferación de basureros ilegales en puntos estratégicos.
Residentes y visitantes son testigos a diario de cómo la indisciplina ciudadana revierte los esfuerzos municipales por mantener limpios los accesos y las playas, creando focos de contaminación y afectando la imagen de la parroquia.
Problema afecta el turismo de San Lorenzo
El problema es evidente en lugares que deberían ser un atractivo para el turismo. Edgar Ríos, un ciudadano que conoce de cerca el área, señaló con preocupación que el acantilado hacia la playa La Botada, un sitio muy concurrido por turistas que practican senderismo por el Faro de San Lorenzo, ha sido convertido en un botadero de escombros por parte de moradores que construyen y no tienen dónde disponer sus desechos. «Mucha gente construye en el pueblo y no tiene dónde botar la basura. Lo que hacen es irla a depositar en ese acantilado que da a la playa La Botada. Es un problema grave que está deteniendo mucho la imagen turística de la parroquia», aseveró Ríos.
Pero no solo los escombros afean el paisaje. Junto a la vía, pasando Los Sauces hacia El Aromo, los vendedores de coco han adoptado la costumbre de arrojar las cáscaras de los frutos al costado de la carretera, creando otra área de acumulación constante de desperdicios orgánicos. Un tercer mini vertedero se está formando en la bifurcación de la vía hacia la refinería, una zona que ha experimentado un crecimiento poblacional en los últimos años.
Recolección de desechos es interdiaria
Pese a este panorama de indisciplina, hay voces que reconocen la labor del Municipio de Manta. Amalia Reyes, habitante de la calle 19 de Agosto en San Lorenzo, detrás del estadio, contó que la recolección de basura en la zona rural se cumple con éxito gracias a que los obreros son de la localidad. No obstante, recalca que el verdadero desafío está en la gente: «lo que hace falta en la población es una cultura para el reciclaje«, declaró. Reyes confirmó que los botaderos en el borde de la vía, específicamente pasando la curva de Los Sauces hacia El Aromo, son una realidad. «Hasta colchones viejos y escombros botan allí», indicó.
En la comunidad costera de Ligüiqui, la situación es menos crítica debido a su menor tamaño. Silvana Calderón, residente del sector, afirmó que la recolección de basura se realiza de forma interdiaria, con el carro recolector pasando los martes, jueves y sábado. «No tenemos graves problemas porque es una comunidad pequeña, pero sí pedimos más colaboración de parte de los turistas cuando nos visitan para que se lleven su basura», apuntó, señalando que la falta de conciencia también proviene de los visitantes.
50 toneladas diarias genera la zona rural
Ante la magnitud del problema, el subdirector de Higiene del municipio de Manta, William Pruss, se pronunció sobre la planificación y los desafíos que enfrenta la municipalidad. Pruss confirmó que en la zona rural cuentan con rutas interdiarias definidas. «Para la zona de Santa Marianita, la recolección es lunes, miércoles y viernes. Para la zona de San Lorenzo y la zona de adelante, que ya es Las Piñas, Santa Rosa, son martes, jueves y sábados. Tenemos un recolector por cada una de esas zonas rurales», detalló el funcionario.
En cuanto a volúmenes, la cantidad de residuos recolectados en las zonas rurales es considerable, oscilando «entre 40 y 50 toneladas diarias«. El funcionario explicó que toda la ruta de recolección parte desde Manta, y que el problema de la acumulación es constante en varios puntos. Pruss confirmó que han recibido denuncias por la acumulación de basura junto a la vía, una de las más graves cerca de la vía a la refinería, y que ya están tomando medidas. «Hemos recibido esa denuncia, pero la estamos tratando con los dirigentes de esa zona y los promotores para cumplir con ello. Ya estamos con maquinaria disponible, ya estuvimos interviniendo hace dos semanas en San Lorenzo», aseguró.
Contenedores en la zona rural
La intervención municipal, según el subdirector, se inició desde San Lorenzo, abarcando puntos críticos de acumulación de maleza y basura, y próximamente se extenderán hacia El Aromo. Pruss reconoció que la problemática se intensifica en lugares específicos, como «la entrada de la refinería» y «las curvas de Sauces», donde el tema de los comerciantes de coco contribuye a la acumulación.
Si bien el municipio ha instalado alrededor de 14 contenedores en la zona rural, entre Santa Marianita y San Lorenzo, los puntos críticos persisten. «La solución definitiva requiere tanto el esfuerzo municipal como un cambio profundo en la cultura de disposición de desechos de la población», acotó.