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La organización Amnistía Internacional (AI) denunció que el colapso del sistema sanitario en la Franja de Gaza y los desplazamientos masivos han generado riesgos graves y potencialmente mortales para mujeres y niñas, especialmente en salud reproductiva, materna y neonatal. La advertencia fue difundida en un informe reciente que analiza las consecuencias de la crisis humanitaria en el enclave palestino, donde la falta de medicamentos, alimentos y atención médica afecta a miles de personas.
Crisis sanitaria y falta de atención médica
Según el informe de la organización, el sistema de salud en Gaza enfrenta una grave escasez de medicamentos esenciales, equipos médicos y servicios especializados, lo que limita la atención adecuada para mujeres embarazadas y recién nacidos. La ONG señala que el deterioro del sistema sanitario se ha intensificado tras años de bombardeos, desplazamientos y restricciones al ingreso de ayuda humanitaria.
Datos del Ministerio de Sanidad de Gaza citados por la organización indican que el 46% de los medicamentos esenciales no está disponible, incluyendo fármacos necesarios para inducir contracciones durante el parto, controlar hemorragias posparto, anestesia y tratamientos para infecciones.
Además, el informe advierte que muchas mujeres deben dar a luz en condiciones precarias, sin acceso regular a atención prenatal ni a instalaciones médicas adecuadas. En numerosos casos, los partos ocurren en lugares superpoblados e insalubres, donde las familias desplazadas viven en refugios improvisados o tiendas de campaña.
Impacto en mujeres embarazadas y recién nacidos
El deterioro de las condiciones sanitarias también ha incrementado los riesgos para recién nacidos. Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), las unidades neonatales en Gaza funcionan entre el 150% y el 170% de su capacidad, lo que obliga a colocar hasta tres bebés en una sola incubadora.
El personal médico reporta también un aumento de partos prematuros, bebés con bajo peso al nacer y casos de depresión posparto, relacionados con la malnutrición, el estrés y la falta de acceso a atención médica continua.
Las estimaciones de la Clasificación Integrada de Seguridad Alimentaria indican que 37.000 mujeres embarazadas y lactantes podrían sufrir malnutrición aguda antes de octubre de 2026, lo que incrementa los riesgos para su salud y la de sus hijos.
Dificultades para evacuaciones médicas y tratamientos
El informe también destaca problemas en las evacuaciones médicas de pacientes con enfermedades graves. Según Amnistía Internacional, las restricciones para salir del territorio dificultan el acceso a tratamientos especializados, incluidos los relacionados con cáncer de mama y otros padecimientos crónicos.
En Gaza no hay hospitales que ofrezcan radioterapia, y existe escasez de equipos de diagnóstico como resonancias magnéticas. Estas limitaciones, sumadas a la falta de medicamentos para quimioterapia, afectan a pacientes que dependen de tratamientos continuos.
Amnistía Internacional instó a la comunidad internacional a garantizar el acceso a asistencia humanitaria y servicios médicos esenciales, así como a proteger el derecho a la salud de la población civil en Gaza, especialmente de mujeres y niñas.