• 3 minutos de lectura
El embalse de Mazar, pieza clave para la seguridad energética del Ecuador, completó este viernes 27 de marzo 15 días consecutivos de descenso continuo. El reservorio bajó de 2.154,03 metros a 2.145,41 metros sobre el nivel del mar, lo que representa una caída de 8,51 metros desde el 12 de marzo, cuando el estiaje redujo drásticamente los aportes del río Paute.
Esta situación se agrava por el bajo rendimiento de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la más grande del país. Con corte a las 11h00 de este viernes, la planta generaba apenas 412 megavatios (MW), equivalente al 27 % de su capacidad instalada de 1.500 MW. La falta de lluvias en la zona nororiental y el mantenimiento de varias unidades termoeléctricas mantienen al sistema con un déficit de potencia entre 900 y 1.000 MW.
Cortes de luz en Quito y Guayaquil
Pese a los cortes de luz reportados de forma repentina en Quito y Guayaquil, el Ministerio de Energía aseguró que estos no responden a un déficit de energía y descartó una crisis de apagones.
Desde la cartera de Estado se calificó la caída del embalse de Mazar como un proceso «completamente normal y técnicamente necesario» dentro de la planificación para gestionar el recurso hídrico en la fase final del estiaje. Ante la fragilidad del sistema, el Operador Nacional de Electricidad (Cenace) solicitó desde el 17 de marzo que las empresas privadas activen sus sistemas de autogeneración.
La medida busca aliviar la carga del sistema público, ya que resulta imposible importar energía desde Colombia debido a la tensión comercial entre ambos países desde enero de 2026.
Plan gubernamental para incorporar 1.659 MW
Para cerrar la brecha energética, el Gobierno informó que está en marcha un plan para incorporar 1.659 MW a lo largo de 2026. La estrategia incluye la recuperación de parques termoeléctricos fuera de servicio, nuevos arrendamientos de energía en firme y contratos de compra de energía de emergencia.
El Ministerio de Energía enfatizó que el objetivo actual es mantener niveles controlados en los embalses para evitar que la cota de Mazar llegue a niveles críticos que impidan la operación de las turbinas de la cuenca del Paute. La situación del sistema eléctrico nacional se mantiene bajo monitoreo constante por parte de las autoridades técnicas.
El Ministerio de Energía aseguró al medio Primicias que la caída del embalse de Mazar es «completamente normal y técnicamente necesario», debido a que Ecuador está atravesando la fase final del periodo de estiaje, caracterizado por una reducción significativa de lluvias en la zona nororiental del país, en donde se encuentra la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair.
«Nuestro objetivo estratégico es mantener niveles óptimos en el embalse (de Mazar); sin embargo, su utilización responde a un manejo planificado y responsable del recurso hídrico»
Déficit eléctrico en el país.
El déficit de energía eléctrica de Ecuador es de entre 900 y 1.000 megavatios de potencia (MW), frente a lo que debería tener, según el Plan Maestro de Electricidad.