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La destrucción de la vía San Clemente-Bahía de Caráquez, del cantón Sucre, Manabí, se acelera. Así lo afirman quienes circulan por esta arteria estatal, al punto de ser un riesgo latente de accidentes.
Ángel Santana circulaba con su familia de retorno de Bahía a Portoviejo y un camioncito estuvo a punto de impactarlo cuando el conductor maniobró para evitar caer en uno de los «cráteres» que hay a lo largo de la carretera.
Se trata de un número incuantificable de baches de gran profundidad y extensión que afectan la circulación segura en la vía, afirman usuarios.
Vía peligrosa y con escasa señalética
María Vélez, esposa de Santana, indicó que continuamente circulan por esta vía por trabajo y es lamentable ver como el deterioro es acelerado.
«El Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT) bacheó un tramo, solo un tramo, pero el resto de la vía está destruida. Es como ir en gusanito, esquiva y esquiva huecos», dijo Santana, al mostrar un bache en el centro de la carretera donde ya está creciendo una planta.

José Demera, quien esperaba un bus a la altura de Las Coronas, dijo que por los baches a veces se circula en carril contrario lo que puede causar accidentes.

MIT intervino, pero no fue suficiente
El MIT asignó el año pasado $500.000 para bacheo asfáltico para la vía San Clemente-Bahía, así como las Montecristi-La Cadena y Santa Ana-Ayacucho, lo que apenas alcanzó para bachear pequeños tramos y las tres arterias presentan destrucción acelerada.
Los transportistas reclaman que estas arterias ya no solo requieren bacheo sino una reconstrucción, pues no hay tramos sin baches «que son enormes cráteres donde si cae el carro se daña», insistió Santana.
La Gobernadora de Manabí, Aurora Valle, anunció que el Gobierno invertirá 30 millones de dólares en la vialidad de Manabí, pero no se conoce el plan de intervención.