Después de varios intentos fallidos, de rechazos de Honduras y el propio régimen nicaragüense, la madre de Abril y activista Yádira Córdoba fue deportada de Estados Unidos a México, país que aceptó recibir a la mujer que estaba detenida en una cárcel para inmigrantes de San Antonio de Texas desde el pasado mes de agosto.
El medio digital Despacho 505 informó que miembros de la Asociacion de Madres de Abril (AMA) le confirmaron la expulsión de la mujer, a quien la dictadura le mató a uno de sus hijos en las protestas de 2018.
En diferentes oportunidades, Córdoba pidió que la enviaran a un tercer país después de su encarcelamiento. Ella, que llegó a territorio estadounidense en 2023, acudió a una corte a presentarse para la revisión de su caso de asilo cuando agentes del Servicio de Control de Innigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) la detuvieron.
Aunque sus abogados intentaron que la activista pudiera permanecer en EEUU ante los riesgos de persecución en su contra, un juez migratorio denegó su petición. Tras ese fallo ella aceptó y firmó la orden de deportación para ser más expedito el proceso de salida de la cárcel. Sin embargo, Honduras se negó a recibirla en dos oportunidades y en diciembre pasado, cuando optó por regresar a Nicaragua pese a los riesgos de detención, la dictadura no permitió que abordara el avión con otros nicaragüenses deportados tras las severas políticos migratorias implantadas por Donald Trump al regresar a la Casa Blanca en enero de 2024.
Régimen le negó entrada al país a activista Yadira Córdoba, detenida en EEUU desde agosto
Régimen impidió su regreso a Nicaragua
Uno de los hijos de la madre de Abril, Rodrigo Córdoba, dijo al diario La Prensa de Nicaragua que el pasado 27 de diciembre el régimen impidió que regresara a su país natal.
Ese mismo mes, ella habló a través de sus abogados para quejarse por su detención: “Me están violentando mi derecho a la libertad, yo solicito que el ICE me de mi libertad inmediata porque es un derecho que yo ya tengo, yo ya cumplí con los requisitos que ellos querían, ya pasé una corte ya pagué con todos los requisitos que ellos querían que yo pagara en detención por haber cruzado como inmigrante”, dijo en ese momento.
Un juez de migración estadounidense rechazó en noviembre pasado su solicitud de asilo, pese a que vivió en carne propia la represión de la dictadura y sufrió el asesinato de su hijo de 15 años, Orlando Córdoba.
En México, la Comisión Nacional de Derechos Humanos acompañará a la nicaragüense en su solicitud de refugio para evitar que quede en un limbo. Ella primero migró a Costa Rica, pero en 2023 decidió marcharse a Estados Unidos para mejorar sus condiciones de vida.