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Franco Ayunta no quiere ser un jugador más en Delfín SC. El argentino quiere demostrar el porque lo contrataron.
Ayunta es uno de los delanteros con lo que contará Delfín SC esta temporada.
El joven de 23 años (nacido el 29 de noviembre de 2002 en Glew, Buenos Aires) llega a préstamo desde el Club Atlético Temperley de la Primera Nacional argentina, donde debutó profesionalmente a los 17 años y acumuló experiencia en más de 70 partidos.
Con 1,79 m de estatura, se destaca como delantero centro móvil, que prefiere recorrer todo el frente de ataque, presionar, correr pelotas divididas y no quedarse estático en el área. Todos eso lo quiere demostrar en Delfín SC.
Está motivado en Delfín SC
Ayunta expresó su entusiasmo por sumarse al «buen grupo» y «buen club» que es Delfín SC.
«Estamos trabajando muy bien, nos estamos preparando para el campeonato. Lo principal es el grupo y de ahí sale todo», expresó el argentino.
Admitió haber recibido comentarios positivos de excompañeros que jugaron en Ecuador sobre el club y la ciudad de Manta, lo que aumentó su motivación al ser contactado.
Ayunta describió su estilo: «Me gusta moverme por todo lado, quedarme entre los centrales y agarrar los centros». Sobre sus objetivos, fijó la meta de «llegar a los 10 goles» en la temporada, confiando en que «Dios quiera que se cumplan y que sean muchos más».
Destacó la buena química con delanteros como Marcos Mejía, Franco Perinciolo y otros como Iván Molina, con quienes intercambian opiniones para potenciar las llegadas al área.
El jugador, en su primera experiencia internacional, se mostró ilusionado por su debut y la presentación oficial del equipo ante Liga de Portoviejo el viernes.
«Es algo lindo, la primera vez que voy a estar en un partido así». Pidió a la hinchada cetácea: «Que confíen en el equipo, estamos haciendo las cosas bien, vamos a dar el máximo para llevar al Delfín SC a lo más arriba». Cerró con fe: «Con mucha fe al primer partido».
Con este perfil dinámico y ambicioso, Ayunta busca aportar goles y movilidad al ataque manabita en un plantel que ya integra varios refuerzos argentinos para pelear en la élite ecuatoriana. El «Torito» ya se viste de cetáceo y promete dejarlo todo por la camiseta manabita.