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Un hueco en plena avenida 41A genera riesgo permanente para conductores, peatones y especialmente estudiantes universitarios que transitan la zona a diario. Carmen Gómez, vecina del lugar, indicó que algunos vecinos rodearon con cinta amarilla para ayudar a precautelar a los transeúntes por el peligro vial que representa, pues la zona soporta un alto flujo vehicular y comercial.
El punto se ubica en una vía que comunica hacia la avenida Ascario Paz o el primer tramo de la Circunvalación.
Sonia Lucas, estudiante universitaria que pasa por la zona todos los días, explicó que el problema lleva varios meses sin solución definitiva. «Hace pocos días, en plena lluvia, un carro pequeño no se percató y cayó al hueco. Esto es un peligro constante, sobre todo de noche o cuando llueve y el agua lo cubre. Los estudiantes y los carros que van a la universidad pasan por aquí a toda hora», relató.
Una trampa invisible en días lluviosos
El hueco no solo causa daños materiales a vehículos, sino que representa riesgo de accidentes graves: caídas de motos, atropellos a peatones o pérdida de control en maniobras evasivas. En días lluviosos el agua lo disfraza, convirtiéndolo en una trampa invisible.
Kerly Aguas, residente del sector, coincide en que la falta de reparación afecta la movilidad y la seguridad. «Es una vía muy transitada y cerca de la Universidad Eloy Alfaro. No puede seguir así», comentó. La cinta de precaución colocada hace meses ya está rota y poco visible, lo que reduce su efectividad.
Hasta el momento, ni la Alcaldía de Manta ni EP Aguas de Manta han emitido respuesta oficial sobre el origen del hueco (si se debe a rotura de tubería, hundimiento por lluvias o intervención inconclusa). Los afectados exigen intervención urgente: reposición de tapa o relleno temporal, señalización adecuada y reparación definitiva para evitar que un accidente mayor ocurra.