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El paradero de Alina Pihuave Narváez, de 19 años, exreina de belleza de Puerto López sigue siendo desconocido. Hoy, 27 de febrero de 2026, se cumplen exactamente 62 días de incertidumbre absoluta. La joven fue vista por última vez la noche del 27 de diciembre de 2025 en la vía que conecta con la parroquia Salango, luego de asistir al velorio de dos personas asesinadas. La falta de resultados concretos en las investigaciones de la Policía y la Fiscalía ha motivado una serie de movilizaciones en la provincia de Manabí, donde la familia exige celeridad ante un caso que vincula la desaparición con el contexto de violencia criminal que azota la zona costera de Ecuador.
Cronología de la desaparición
Los hechos se remontan al último fin de semana de diciembre, cuando el cantón Puerto López experimentaba una escalada de violencia que dejó varios fallecidos. Alina Pihuave asistió al sepelio de dos hermanos asesinados horas antes en el sector. Según los reportes oficiales, la joven se retiró del lugar durante la noche, siendo este el punto de partida de su desaparición.
Cerca de las 21h00 del sábado 27 de diciembre, Alina envió un mensaje de texto a su madre. En la comunicación, indicaba que se dirigía a su domicilio y manifestó que tenía «algo importante» que relatarle. Sin embargo, el encuentro no se produjo y su teléfono celular se apagó poco después, perdiendo toda señal en la ruta hacia Salango.
Evidencias físicas y operativos de rastreo
Ante la denuncia formal por desaparición involuntaria, las unidades especializadas iniciaron barridos en zonas estratégicas. El único indicio tangible recuperado hasta la fecha es el reloj personal de la joven, hallado en una propiedad privada ubicada en la zona de Salango. Este hallazgo reforzó la tesis de una presunta retención forzada.
Pese a que han transcurrido dos meses, las unidades de élite de la Policía han mantenido los operativos de búsqueda en terrenos baldíos y áreas rurales. La comunidad ha participado activamente mediante cuadrillas de búsqueda ciudadana, mientras que las autoridades han utilizado herramientas tecnológicas, aunque sin lograr dar con el paradero exacto de la exsoberana.

Hipótesis delictivas y líneas de investigación
Las autoridades manejan el caso bajo estricto sigilo, pero se han filtrado al menos dos líneas principales de investigación. La primera sugiere una intercepción aleatoria por parte de grupos armados que operan en la vía. La segunda línea, más compleja, investiga una posible vinculación sentimental de la joven con una de las víctimas del funeral al que asistió, quien presuntamente tenía nexos con una organización criminal.
Esta conexión habría puesto a Pihuave en una situación de vulnerabilidad extrema, convirtiéndola en un objetivo de grupos delictivos rivales. Aunque existen teorías pesimistas que sugieren que el cuerpo pudo ser arrojado al mar, los peritos no han encontrado pruebas biológicas o testimoniales que confirmen dicho escenario, por lo que la búsqueda se mantiene bajo el protocolo de localización con vida.
La investigación no va a ningún lado
El caso de Alina Pihuave no es un hecho aislado, sino que se ha convertido en el rostro de la crisis de seguridad que afecta a los puertos de Manabí. La familia de la joven ha expresado públicamente su descontento, calificando de «lenta» la actuación institucional. Durante los últimos 62 días, se han registrado al menos tres marchas pacíficas en las calles de Puerto López.
Los padres de la víctima han solicitado formalmente el despliegue de drones y la intervención de unidades caninas rastreadoras de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (DINASED). La sensación de abandono ha llevado a que los habitantes locales exijan un plan de intervención integral para frenar las desapariciones en el cantón.
Desafíos y el silencio de los testigos
Uno de los mayores obstáculos que enfrenta la investigación es el temor de la población a colaborar con testimonios. El contexto de criminalidad en la zona ha generado un silencio que dificulta la reconstrucción de los minutos posteriores al envío del último mensaje de Alina. La Policía Nacional ha reiterado el llamado a la ciudadanía para que entregue información de manera anónima.
A medida que el calendario avanza, la presión sobre las autoridades aumenta. El hallazgo del reloj en Salango sigue siendo el eje de las pericias, mientras se espera el análisis de cámaras de seguridad de los establecimientos privados en la vía principal, cuyas grabaciones podrían arrojar luz sobre los vehículos que circularon esa noche por el sector.