La historia del asesino del Zodíaco parece una pesadilla que se niega a terminar. Han pasado más de cincuenta años desde que un criminal enigmático aterrorizó a la Bahía de San Francisco en Estados Unidos con asesinatos brutales, cartas cifradas y amenazas macabras enviadas a los periódicos.
Sin embargo en 2023 el caso volvió a sacudirse del polvo que el tiempo había depositado sobre él. La organización de investigadores independientes The Case Breakers difundió un comunicado que agitó nuevamente el misterio: según el grupo —formado por detectives retirados, periodistas y ex agentes de inteligencia— el asesino del Zodíaco tendría nombre y apellido: Gary Francis Poste, un veterano de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que murió en 2018 a los 80 años.
La acusación no era completamente nueva, pero esta vez venía acompañada de una denuncia más grave. Los investigadores aseguraron que el FBI ya había identificado a Poste como principal sospechoso desde 2016 y que incluso existiría una muestra parcial de ADN que lo vincularía con las víctimas.
Pese a ello, afirmaron, las autoridades no habrían avanzado lo suficiente para cerrar el caso mientras el sospechoso seguía con vida. La oficina del FBI en San Francisco respondió con cautela: el caso sigue abierto y sin resolver. Aun así, para algunos investigadores la respuesta ya estaría escondida desde hace décadas entre las cartas y acertijos que el asesino enviaba a la prensa.
Los crímenes que sembraron pánico
Entre 1968 y 1969, el asesino del Zodíaco perpetró una serie de ataques que sembraron pánico en California. Oficialmente se le atribuyen cinco homicidios, aunque él mismo llegó a adjudicarse hasta 37 en sus cartas.
No era un asesino común: disfrutaba el juego mental. Después de cada crimen enviaba mensajes a los periódicos llenos de símbolos, anagramas y amenazas. En uno de ellos advirtió que atacaría un autobús escolar, dispararía contra una de sus ruedas y luego asesinaría a los niños que bajaran.
El terror se extendió por toda la región y miles de estudiantes comenzaron a ir a clases escoltados por patrullas policiales. Entre esos niños estaba Dale Julin, quien décadas más tarde se convertiría en una pieza inesperada de la investigación.
La llamada telefónica y el posible asesino
En diciembre de 2014, Julin trabajaba como conductor de noticias en un canal de televisión de California. Una mañana, después de terminar su programa, un productor le contó que durante la madrugada un hombre había llamado desesperado a la redacción.
Aseguraba que el asesino del Zodíaco había intentado matarlo con un martillo después de que él descubriera su verdadera identidad. El hombre decía llamarse Chris Avery y llevaba semanas huyendo. Había intentado alertar a otros medios, al San Francisco Chronicle e incluso a la policía, pero nadie le había creído.
Para convencerlos, Avery envió varias fotografías. En una de ellas aparecía un hombre destripando un ciervo recién cazado con un cuchillo largo. Cuando Julin vio la imagen sintió un escalofrío: el rostro del hombre le recordó inmediatamente al retrato policial del Zodíaco difundido en 1969.
El nombre del sujeto era Gary Francis Poste. Según Avery, lo había conocido años atrás, cuando fue arrestado por beber alcohol siendo menor de edad. Poste lo ayudó a evitar la multa y pronto se ganó su confianza hasta convertirse en una especie de mentor.
Lo llamaba «hijo» y lo integró al grupo de hombres con los que solía reunirse en las montañas de Sierra Nevada para cazar animales y pasar largas jornadas hablando sobre cómo engañar al sistema. El veterano le enseñó algo que repetía con insistencia: si ibas a cometer un delito, siempre debías tener una coartada perfecta.
Durante años Avery lo vio como un segundo padre. Pero todo cambió cuando, según su relato, comenzó a sospechar que ese hombre tranquilo podía esconder un pasado oscuro. Intrigado por la historia, Julin decidió investigar el nombre que Avery había puesto sobre la mesa.
Lo primero que hizo fue revisar las famosas cartas del Zodíaco enviadas décadas atrás a los periódicos. Al observar cuidadosamente una tarjeta de Halloween enviada en 1970, creyó descubrir algo inquietante: entre las letras y símbolos parecía esconderse el nombre Gary Francis Poste.

Las cartas y la investigación
Ese hallazgo lo obsesionó. Durante meses imprimió las cartas originales, recortó cada letra y comenzó a reorganizarlas como si fueran piezas de un rompecabezas. Usó herramientas para crear anagramas y aplicó una técnica criptográfica conocida como «análisis de frecuencia».
Según su interpretación, los mensajes seguían un patrón: primero aparecía el título de una canción popular de los años 60 y, al final, escondido entre letras, emergía el nombre de Poste. También encontró palabras que parecían aludir a su pasado, como «USAF» —siglas de la Fuerza Aérea de Estados Unidos—, «pintor» o referencias a lugares donde había vivido.
Las cifras que aparecían en algunas cartas también parecían indicar distancias y direcciones. Siguiendo esas pistas, Julin y su equipo viajaron en 2015 hasta Zephyr Cove, en Nevada.
Allí localizaron un árbol donde, según su teoría, décadas atrás Poste habría colgado una bolsa utilizada para mantener alejados a los osos. Dentro —creían— habrían estado los restos de Donna Lass, una mujer desaparecida en 1970 y considerada por algunos investigadores como una posible víctima del Zodíaco.
Tras recibir el nombre de Poste, agentes del FBI lo visitaron en su casa en California. Tenía entonces 77 años. Según los investigadores, fingió demencia durante el interrogatorio y evitó responder preguntas.
No fue arrestado. Meses después terminó detenido por empujar a su esposa por una escalera durante una discusión. En prisión, de acuerdo con testimonios de otros reclusos, habría presumido ser el asesino del Zodíaco y relatado detalles de los crímenes.
Julin logró hablar brevemente con él por teléfono mientras estaba encarcelado. Tres veces le preguntó directamente por qué había asesinado a sus víctimas. Las tres veces recibió la misma respuesta cargada de furia: «No quiero hablar más de eso». Aun así, para Julin y para los investigadores de The Case Breakers, esas reacciones reforzaban sus sospechas.
Nada está dicho sobre el asesino
En 2020, la investigación del ex periodista llegó finalmente a manos de esa organización dedicada a resolver casos criminales históricos. Sus integrantes comenzaron a revisar documentos, testimonios y objetos relacionados con el pasado de Poste.
Más de medio siglo después de que un asesino se burlara de la policía con cartas cifradas y juegos macabros, el misterio del Zodíaco sigue resistiéndose a desaparecer. Para algunos investigadores el caso está a un paso de resolverse.
Para el FBI, en cambio, continúa siendo un expediente abierto. Mientras tanto, el nombre de Gary Francis Poste vuelve a emerger desde las sombras, recordando que hay crímenes cuya verdad tarda décadas en salir a la luz. Poste murió el 23 de agosto de 2018.
El caso del Zodíaco ha inspirado innumerables libros, documentales, películas, episodios de series, escenas de videojuegos e incluso títulos y fragmentos de canciones. Todo en plural. El misterio que lo rodea —la ausencia de un culpable durante más de medio siglo— alimentó su leyenda.
Un solo hombre logró burlar durante décadas a detectives, expertos en criptografía, periodistas de investigación y al público en general, desafiándolos con cartas enigmáticas, amenazas y juegos de palabras ocultos. Esa mezcla de terror, inteligencia y desafío convirtió al asesino en una inquietante celebridad del crimen.