El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, desdeñó el miércoles informes recientes de oenegés que lo acusan de tener presos políticos y de cometer crímenes de lesa humanidad en su guerra contra las pandillas.
Bukele desarrolla su ofensiva bajo un estado de excepción que permite detenciones sin orden judicial y que en casi cuatro años llevó a prisión a unas 90.000 personas, de las cuales unas 8.000 fueron liberadas por falta de pruebas.
🚨 Díaz-Canel confirma negociaciones al más alto nivel con el gobierno de Estados Unidos
pic.twitter.com/1PLeIXbbJX— Nicaragua Investiga (@nicaraguainvest) March 13, 2026
«Es divertido ver a todas las ONG, tanques de pensamiento, medios y periodistas tarifados de (George) Soros atacando al unísono y de manera evidentemente coordinada», escribió el mandatario en X, al aludir sin pruebas al multimillonario y filántropo estadounidense.
«Me preocuparía si no fuera así. Significa que vamos por el camino correcto. Gracias a Dios», añadió Bukele, quien suele responder a sus críticos con mensajes irónicos.
Nuevo líder supremo de Irán promete venganza y anuncia que estrecho de Ormuz permanecerá cerrado
Un informe de la reconocida oenegé Cristosal denunció el pasado jueves que Bukele tiene a 86 críticos de su gobierno como «presos políticos», algo que, según la organización, no ocurría en El Salvador desde la guerra civil que concluyó hace tres décadas y que lo equipara con Venezuela y Nicaragua.
Por su parte, un grupo de expertos respaldado por organizaciones como la Federación Internacional de Derechos Humanos y la Comisión Internacional de Juristas, señaló el martes al mandatario de cometer «crímenes de lesa humanidad» como torturas y desapariciones.