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El presidente de Chile, José Antonio Kast, anunció el lunes 16 de marzo de 2026 el inicio de su plan «Escudo Fronterizo» en la región de Arica y Parinacota, en la frontera con Perú y Bolivia, con el objetivo de combatir la migración irregular, el narcotráfico y el crimen organizado mediante un despliegue militar y la construcción de barreras físicas.
Inicio del plan fronterizo
El mandatario presentó las primeras medidas desde la región norte del país, donde comenzaron las obras de excavación de una zanja en la frontera, parte de un sistema de barreras destinado a reforzar el control territorial.
Durante el anuncio, Kast afirmó que la medida busca reducir el ingreso irregular de migrantes, señalando que en los últimos años más de 180.000 personas ingresaron a Chile de manera irregular.
El presidente explicó que tras asumir el cargo solicitó al Ejército de Chile un análisis de su capacidad logística y operativa para reforzar la vigilancia en la frontera. Según indicó, el informe fue presentado en cuatro días.
Despliegue militar en tres regiones
Las Fuerzas Armadas chilenas ya se encuentran desplegadas en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, consideradas zonas estratégicas para el control migratorio.
El Gobierno informó que el plan se ejecutará en etapas, con el objetivo de cerrar rutas utilizadas para el ingreso irregular, el narcotráfico y actividades del crimen organizado.
La construcción de la zanja fronteriza estará acompañada por puestos de observación y presencia permanente de fuerzas de seguridad, según lo detallado por las autoridades.
Medidas legales complementarias
El ministro del Interior y Seguridad Pública, Claudio Alvarado, también participó en el inicio de las obras y anunció que el plan incluirá reformas administrativas y legislativas.
Entre las medidas previstas está la presentación de proyectos de ley para sancionar a quienes transporten migrantes irregulares y para establecer que el ingreso irregular al país sea tipificado como delito.
Las autoridades indicaron que los trabajos se desarrollarán de forma progresiva. El Gobierno espera que en un plazo de 90 días se evidencien los primeros resultados del sistema de control fronterizo.
Ampliación de infraestructura y vigilancia
Según el Ministerio del Interior, el plan contempla ampliar la infraestructura de control en la frontera. Actualmente existen alrededor de tres kilómetros de zanjas, pero el objetivo inicial es superar los 30.000 metros en la primera fase del proyecto.
Además, el Gobierno anunció un aumento del personal dedicado al control fronterizo. En las últimas semanas se ha duplicado el número de efectivos destinados a estas tareas.
El plan también busca fortalecer la vigilancia en 75 pasos fronterizos no habilitados, dentro de un total estimado de 90 puntos utilizados para cruces irregulares en la zona norte del país.