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Volodimir Zelenski confirmó este jueves que su equipo viaja este sábado a Estados Unidos para retomar las negociaciones de paz con una delegación estadounidense. El mandatario ucraniano anunció el reinicio del diálogo tras una pausa motivada por el estallido del conflicto entre Irán y sus adversarios regionales. La ronda anterior, prevista en Abu Dabi, no llegó a realizarse debido a esa escalada bélica. Kiev retoma así la senda diplomática con Washington como nuevo escenario.
«El equipo ucraniano, concretamente la parte política del grupo, ya está en camino. Esperamos una reunión en Estados Unidos este sábado», declaró Zelenski durante su discurso vespertino. El presidente añadió que Kiev recibió «señales de la parte estadounidense que indican su disposición a seguir trabajando dentro de los formatos de negociación existentes». La delegación ucraniana parte con un mandato claro: explorar condiciones para una salida negociada al conflicto.
Zelenski designa a Budánov y Arajamia para las conversaciones en EE.UU.
Volodimir Zelenski precisó que la delegación ucraniana contará con tres figuras clave en la mesa de diálogo. El jefe de la Oficina Presidencial, Kirilo Budánov, encabeza el grupo junto a su segundo, Sergii Kislitsia. Asimismo, viaja el líder parlamentario de Servidor del Pueblo, David Arajamia, quien tiene experiencia directa en rondas anteriores de negociación. El presidente no confirmó si la cita tendrá lugar en Washington.
«Las conversaciones se habían interrumpido y es hora de reanudarlas», subrayó el mandatario. En esa misma línea, precisó que la prioridad actual de Kiev es «hacer todo lo posible para crear las condiciones para una paz digna». De esta forma, Ucrania regresa a la mesa con una postura centrada en la diplomacia activa y en la búsqueda de acuerdos concretos que frenen la guerra.
La guerra contra Irán postergó las negociaciones entre Ucrania y Rusia
La ronda de conversaciones en Abu Dabi, capital de Emiratos Árabes Unidos, se pospuso tras el estallido del conflicto con Irán. Ese país sufrió ataques coordinados por parte de Estados Unidos e Israel, en una ofensiva que terminó con la vida del líder iraní, el ayatolá Alí Jamenei. Irán respondió con ataques directos, lo que alteró el calendario diplomático en toda la región. El conflicto iraní desplazó la atención internacional y congeló las conversaciones sobre Ucrania.
El último encuentro entre Moscú y Kiev tuvo lugar en la ciudad suiza de Ginebra, donde ambas partes alcanzaron un principio de acuerdo en temas humanitarios. Entre los puntos acordados en esa cita destacó el intercambio de prisioneros, además de avances en cuestiones de carácter militar. No obstante, ese encuentro también evidenció la distancia que aún separa a las dos partes en los temas de fondo. Los acuerdos humanitarios marcaron un primer paso, aunque insuficiente para cerrar el conflicto.
Territorios ocupados y Zaporiyia: los escollos que Zelenski aún no resuelve
El propio Volodimir Zelenski reconoció que los asuntos más complejos permanecen sin solución. La administración de los territorios ocupados por Rusia y el control de la central nuclear de Zaporiyia siguen siendo los principales puntos de fricción entre las partes. Ninguna de las rondas anteriores logró acercar posiciones en estos dos temas críticos para el futuro del conflicto. La nueva reunión del sábado enfrenta, así, una agenda con nudos difíciles de desatar.
La vuelta al diálogo representa, en todo caso, una señal de que ambas partes mantienen canales abiertos. Zelenski apuesta por la vía diplomática sin abandonar la presión militar sobre el terreno, en una estrategia que busca combinar negociación y resistencia. La comunidad internacional observa de cerca este nuevo intento por acercar posiciones. El resultado del encuentro del sábado marcará el rumbo de las próximas semanas en la diplomacia del conflicto.