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Farid Safady Darwiche fue encontrado sin vida la tarde de este viernes 20 de marzo de 2026 en su domicilio, ubicado en las calles Virgilio Navarrete y 5 de Junio, en Portoviejo.
La noticia circuló con rapidez en redes sociales, donde cientos de personas expresaron mensajes de dolor y cariño hacia quien consideraban un hombre de buen corazón y trabajo constante.
En plataformas como Facebook, la comunidad manabita respondió con emotivos mensajes que destacan la calidad humana del comerciante. Los testimonios coinciden en resaltar los valores de honestidad y cercanía que caracterizaron a Farid Safady durante toda su vida en la capital manabita.
Sus restos permanecen en la sala número 1 de Funeral Home, donde familiares y amigos le dan el último adiós.
La historia de una familia de comerciantes llegada desde el Líbano
La familia Safady construyó su historia en Portoviejo con esfuerzo y dedicación al comercio. Por años, administraron el almacén La Nueva Casa, un establecimiento muy conocido en la ciudad que hace poco cerró sus puertas. Farid creció junto a su padre Yamel, quien llegó desde el Líbano en 1978 con apenas 19 años, tras huir de la guerra que azotaba su país de origen.
Yamel Safady emprendió una travesía que lo llevó primero a Venezuela, donde se dedicó al comercio de telas y participó activamente en clubes sociales. Más tarde, acompañado de un tío, tomó la decisión de establecerse en Ecuador. Eligió a Portoviejo como su hogar definitivo y nunca abandonó esa convicción. «Aquí la gente es como familia, yo de aquí no me voy a ir, yo me voy a morir aquí», solía decir.
Yamel Safady también participó con entusiasmo en el Manabí Radio Club y presidía el Club 12 de Marzo al momento de su fallecimiento, ocurrido el 24 de febrero de 2025 a los 67 años. A pesar de enfrentar una insuficiencia renal desde 1999, con trasplantes y diálisis, mantuvo una fortaleza que impresionaba a quienes lo conocían. «Su resiliencia era sobrenatural», destacó en su momento su hijo Farid Safady.
Farid Safady heredó el compromiso y la fortaleza de su padre
Con la partida de Farid, Portoviejo pierde a otro miembro de una familia que llegó desde lejos para construir un hogar y dejar una huella profunda en la comunidad.
La memoria de los Safady permanece en los corazones de quienes los conocieron y compartieron con ellos momentos de trabajo, amistad y vida cotidiana en la capital manabita.