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Rosario Altamirano Fernández creció rodeada de herramientas, carros desarmados, grasa y olor a diluyente y gasolina. Aunque, como toda niña, tenía muñecas para jugar, la curiosidad por arreglar carros fue más fuerte. Su padre y sus hermanos fueron sus maestros y, ahora, con toda la experiencia ganada en casi dos décadas, la joven madre de 34 años de edad se erige como una digna representante del legado familiar.
Es que ella representa la cuarta generación de una familia de mecánicos, por lo que, asegura, este no es sólo un oficio, es sangre de su sangre. «Mi papá era mecánico, entonces, siempre andaba metida debajo de los carros. Él me enseñó bastante», recuerda Rosario, quien junto a sus cuatro hermanos mayores dirige el taller mecánico que por 45 años ha funcionado en la avenida Metropolitana, frente a la unidad educativa Olmedo, en Portoviejo.
En el taller de la familia, Rosario es una pieza fundamental. Sus cuatro hermanos, todos varones, la respetan y admiran. De hecho, Jorge, el mayor de todos los hermanos, cuenta que cuando Rosario se propone algo, lo logra: «si hay que bajar una caja de cambios o reparar un motor completo, ella lo hace sin miedo».
Con la mécanica en la sangre y pasión por la velocidad
Pero Jorge dice que su fama va más allá del taller. En el mundo de las motos la conocen como «Rosario Tijeras». ¿La razón? Su pasión por las carreras y la adrenalina, pues le gusta sentir la velocidad, tal como el personaje de la famosa novela. De hecho, su pasión por las motocicletas la llevó a competir desde los 9 hasta los 17 años de edad.
El trabajo duro con las herramientas no define toda su identidad. Rosario equilibra las exigencias del taller con sus roles personales. Bajo el overol y la pañoleta que protege su cabello, se encuentra una mujer deportista y madre dedicada, que no duda en cambiar la grasa de los motores por la elegancia de un vestido para compartir con su círculo social.
Por ahora, está dedicada al negocio familiar y su hijo, de nueve años de edad; sin embargo, no descarta regresar a las aulas para profesionalizarse. Espera conseguir un cupo universitario para estudiar Mecánica Automotriz o Industrial.