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Estados Unidos y las autoridades interinas de Venezuela acordaron restablecer relaciones diplomáticas y consulares, según el Departamento de Estado. La medida, adoptada tras la captura de Nicolás Maduro en enero, busca facilitar esfuerzos conjuntos para promover la estabilidad, la recuperación económica y la reconciliación política para crear condiciones para una transición pacífica hacia un gobierno elegido democráticamente.
El anuncio se produjo mediante un comunicado del Departamento de Estado, que destacó que este paso facilitará «nuestros esfuerzos conjuntos para promover la estabilidad, apoyar la recuperación económica y avanzar en la reconciliación política en Venezuela«. La institución enfatizó su compromiso con apoyar al pueblo venezolano en un proceso por fases que genere condiciones para una transición pacífica a un gobierno democráticamente electo.
Se busca la reconciliación política en Venezuela
Las relaciones entre ambos países se rompieron en enero de 2019, cuando Nicolás Maduro decidió cortar lazos tras el reconocimiento de Estados Unidos a Juan Guaidó como presidente interino. Desde entonces, las embajadas permanecieron cerradas y los vínculos se limitaron a canales informales o a través de terceros. El restablecimiento ocurre dos meses después de una operación militar estadounidense que capturó a Maduro el 3 de enero.
Tras el hecho, Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina, y funcionarios estadounidenses realizaron visitas a Caracas para dialogar sobre cooperación en sectores como energía, minería y recuperación económica. El gobierno venezolano confirmó el acuerdo poco después del anuncio estadounidense. En un comunicado, reafirmó su disposición a avanzar en «una nueva etapa de diálogo constructivo basada en el respeto mutuo».
Incremento progresivo de la presencia diplomática
El Departamento de Estado indicó que el enfoque está en ayudar al pueblo venezolano a avanzar mediante un proceso gradual. No se detallaron plazos específicos para la reapertura física de embajadas, pero se espera un incremento progresivo de la presencia diplomática en ambos países. Este desarrollo representa un cambio significativo en una relación históricamente adversa, marcada por sanciones, acusaciones mutuas y tensiones políticas.
Analistas regionales ven el acuerdo como un paso hacia mayor cooperación bilateral, especialmente en temas de petróleo, minerales críticos y estabilidad en el hemisferio occidental. Hasta el momento, no se han anunciado fechas concretas para el intercambio de embajadores ni la reapertura total de sedes diplomáticas. Las autoridades de ambos países continúan conversaciones para implementar el acuerdo.