En muchos hogares de Ecuador es común ver a niños pequeños usando celulares o tabletas durante varias horas al día. Mientras esperan la comida, viajan o están en casa, pasan su tiempo viendo videos o jugando en línea. Para muchas familias, el dispositivo se ha convertido en una forma rápida de entretener o calmar a los menores.Sin embargo, especialistas en educación y salud infantil advierten que el uso prolongado de pantallas puede afectar el desarrollo social, físico y emocional. Cuando los niños pasan demasiado tiempo frente a estos dispositivos, reducen actividades esenciales como jugar al aire libre, convivir con otros niños o estimular su creatividad mediante el movimiento y el juego.El Ministerio de Salud Pública y la Organización Mundial de la Salud recomiendan limitar la exposición a pantallas en la infancia, sobre todo en menores de cinco años. Promover el diálogo, la lectura, el juego y la convivencia familiar no significa eliminar la tecnología, sino usarla con límites claros para favorecer un crecimiento más sano y equilibrado.
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