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Este viernes 20 de marzo, el Club Rotario Portoviejo Solidario entregó una vivienda a un grupo de 8 hermanos huérfanos en Picoazá, Portoviejo, como parte de un proyecto benéfico que reunió aportes de donantes, instituciones y voluntarios para mejorar sus condiciones de vida.
Gestión articulada y apoyo ciudadano
La vivienda fue construida gracias a la participación de socios rotarios, empresas, ciudadanos y entidades públicas. Alexandra Adum, presidenta del club, señaló que la obra se logró con aportes colectivos acumulados en el tiempo.
«Con toda la ayuda de los donantes, socios, familiares y el apoyo de la prefectura, hemos logrado terminar la casita que vamos a entregar hoy», indicó.
El proyecto se inició en periodos anteriores y se concretó en la actual administración, como parte de una línea de acción social enfocada en vivienda.
Intervención técnica y aportes institucionales
La ejecución de la obra estuvo a cargo del socio Silvano Intriago, quien lideró la construcción y gestión de materiales. Según Marianela Bonilla, presidenta del Comité de Proyectos, uno de los principales retos fue la condición del terreno.
«A través de sus gestiones se logró rellenar cerca del 70% de una zona que era inundable, lo que permitió avanzar con la construcción», explicó.
El Consejo Provincial de Manabí aportó con transporte de materiales y equipamiento básico para la vivienda. «Se entregaron cocina, camas, colchones, kit de aseo y tanque de gas», detalló Bonilla.

Datos clave del proyecto
- Fecha de entrega: 20 de marzo
- Lugar: Picoazá, Portoviejo
- Beneficiarios: 8 hermanos
- Tiempo de acompañamiento: Aproximadamente 2 años
- Intervención del terreno: 70% de relleno
- Actores involucrados: Más de 20 donantes y colaboradores
Condiciones previas de la familia
Los hermanos Chilán vivían en una estructura precaria expuesta a inundaciones, piso de tierra, paredes y techo a base de hojas de zinc, y según indicaron los miembros del club, ni siquiera contaban con un baño. La vivienda anterior no tenía condiciones adecuadas de habitabilidad.
Manuel Fabricio Chilán, uno de los hermanos mayores y que colaboró con la construcción de la casa actual describió la situación: «A veces hubo inundaciones, se nos anegaba la casa y teníamos que vivir así».
Además, señaló que enfrentaban limitaciones económicas. «Había días que no comíamos y días que sí», afirmó.
Continuidad del programa social
El proyecto forma parte de una iniciativa que contempla la construcción de al menos cinco viviendas. Según Bonilla, existe además otra intervención prevista en una estructura cercana, lo que ampliaría el alcance del programa.
«El proyecto es de cinco casas, pero tenemos otra que debemos elevar, lo que sería un sexto proyecto», indicó.
La nueva vivienda será habitada por los ocho hermanos, quienes ahora contarán con un espacio más seguro. «Muy agradecido, gracias a Dios y a quienes nos están ayudando», expresó el beneficiario.